Todos los actuales gobernantes de Colombia y el mundo utilizaron en su campañas, algunas muy bien financiadas (leer con monedas mundiales) y otras con las “uñas” pero de sus patrocinadores y hasta de sus creativos hoy representados en sus gabinetes –de forma directa o familiares o relacionados-, lo que los unió fue la palabreja –mal utilizada y puesta en desgaste- de “cambio”, que sirve para decir todo y a la vez nada de nada; y ahí estamos viendo los resultados desastrosos que dejan tanta calentura, emoción, lágrimas y mentiras en las tarimas y medios y materiales.

Y es que veamos que en tan escasos 6 meses ya las vergüenzas no son ni ajenas, ni prestadas, ni de sus titulares, ni de quienes ahora meten la cabeza o buscan “escondederos de a peso”, pues las malas jugaditas, los pésimos nombramientos en gabinetes, los escándalos, los paupérrimos manejos de proyectos y de las instancias de poder, dejan mucho que desear y si así es el desayuno, hagamos un cambio para el almuerzo, y si no gusta lo haremos para la cena, y vuelve y juega el cambio…

Pero ya no tienen qué o cómo justificar y les tocó, a la fuerza de los hechos, anunciar (a ver qué tan de fondo en calidad y experiencia) que van a proceder a realizar cambios, por los bochinches, galones, barullos y realidades que no les dan más sostenibilidad a sus programas de gobierno, planes de desarrollo, acciones que vendieron como instrumentos para la necesaria transformación social, pero que con sus quipos de trabajo sólo dejan lágrimas, no generan confianza y sí incertidumbre, y al parecer la gerencia de lo público no se aplica y dejan de lado la modernización de entidades territoriales, a las que ambicionaron llegar, para no dar pie con bola y eso sí los van a catapultar.

Gestionar recursos, apoyos-obras, y erradicar la corrupción son las banderas del cambio que agitan, con los escuderos o áulicos, que inspirarán y transformarán bajo el lema rebuscado y qué dolor en el alma, en los bolsillos, en plena mitad de sus períodos, que por imponer sus filosofías no gobiernan, hacen piruetas para quedar bien con todos y así es que nos vuelven a dar vueltas y revueltas.

El cambio es utilizando los carros oficiales (que les entregaron dañados y con problemas o los muy nuevos), en helicópteros, en aviones, y en silencio sobre cumplir la ley de no marcas –que ya se avecina- y hacen juegos con sus materiales de campaña, el erario y las bodegas en los altos pisos, utilizan imágenes de niños sin pedirles autorización a sus padres, la trasteada de los elegidos del poder legislativo a todas sus salidas -para demostrar que son de su staffy más que llenar con 100 o más apuestas o “lista de mercado” hay que ser realistas, no idealistas, pero con recursos ciertos.

Nada de lo dispuesto en lo que juraron para comunicarse con la sociedad, a través del gobierno abierto, y ver sus redes y web oficiales desactualizadas, erradas, mal diseñadas y con flojos contenidos, nos lleva a los que gobernaban hace tiempo y se avecina la búsqueda de nuevas estrategias de utilización de medios tradicionales de comunicación, con o sin pauta, para llegarle a todos los sectores y niveles de quienes les votaron o los ignoraron, es a los Ciudadanos. No es condicionando a los activistas y mucho menos dejarse o prestarse para aplaudir. No es sóloF oX.

Fortalecer la ejecución, pues ya se desgataron planeando (acordando-negociando), será la verdadera realidad del cambio, y para los que se van: no lo dejen amarrado a las patas de su cama… 

Y seguir jugando con las necesidades descuidando las fuerzas de la naturaleza, que ya se están dejando sentir, pero es que el cambio empieza por respetar la naturaleza; y ¿Revocatorias Ya?

* Por: Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez.  @ricardocipago

Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

Tomado de https://boyaca7dias.com.co/

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