Cada ocho días agradezco a usted, a cada uno de los muy amables lectores o audiencias, a quienes comparten y hasta comentan estos pregones, que son del día a día, por sus sugerencias, aportes y sin faltar las fuertes reacciones, en positivo o en contrario, pero es parte de lo que nos da la fuerza, el contexto, los motivos y la confianza para seguir trasluciendo nuestras desesperanzas.

Se hace un repaso de lo que en el entorno sucede sin parar, sin medir consecuencias y hasta desatando emociones y reacciones que duelen, pues sentirnos y vernos embaucados por quienes son los “jefes de lo público” no tiene consideración alguna, no hay justificación y mucho menos se les va a dejar que hagan de las suyas, por sus gusticos o porque tiene aduladores de bolsillo o de cargos.

Nada más intimidante que las palabras o actuaciones soterradas, que dan motivo de análisis y reflexiones, para bien de no dejar que sigan engatusándonos con movimientos no muy santos, con soluciones mentirosas, con mesas de negociación para salir con nada y lamentaciones de no dejarlos gobernar cuando lo hacen con las patas, con los codos y hasta con las uñas, pero eso sí que no les califiquen ni metan en las encuestas independientes o se les contrarié sus manos largas con el agua.

Gran reto ante el mundo por las hasta ahora 12 irregularidades detectadas y denunciadas por periodistas y medios de comunicación, hace ya varios meses, que deberán ser valoradas en el Consejo Nacional Electoral, y pasar por lo que decida la Comisión legal de Investigación y Acusación, de la Cámara de Representantes -formulando cargos a quien corresponda- frente a los casos allí radicados, los represados, listos para archivo, a punto de prescribir o porque no se les da la gana de estudiarlos, como por ejemplo los que violaron los topes en campaña presidencial que ya avizoramos desencadenará una feroz reacción, desde el frío Palacio de Nariño, y que con su fórmula de golpes bajos –e especial contra quienes ejercemos el oficio profesional del Periodismo- no pasará nada; ya agotados las dos terceras partes del año y la calificación no pasa de 1.5, perdiendo el año.

Y sus seguidores replicarán y multiplicarán el eco a las palabrejas bajas del ungido de presidente o de un deslenguado que busca escenarios muy protocolarios para desahogarse de sus represiones, las que les representaron réditos en una curul del congreso, pero hoy buscan eco en medios, mediante sus anheladas alocuciones presidenciales… en las que debiese hablar de sus excesos en primera y segunda vuelta, -dando mal ejemplo a la financiación de campañas-, pero se escudan en decir que sus antecesores lo hicieron, y que a él si lo escudriñan… y es así como debe ser y YA!

Embaucados y golpeados por todos los puntos cardinales, pues se les salió de madre las cacareadas 13 mesas de negociación, y de resultados o acuerdos ni uno, con el sector estratégico de trasportadores -camioneros-, que van más allá del diésel y sí de lo que constituye el verdadero ACPM (Alimentos, Cárnicos, Productos del pan coger y de las industrias, Materiales para la salud y los niños, y hasta los medicamentos primordiales), para tener salud y poder seguir produciendo impuestos y rentas.

Utilizar los bloqueos, planes tortugas y hasta desfiles interminables nos golpean a todos y ya vendrán anuncios de más subsidios para que -cual golosina- se pase el trago amargo de siempre, y no dejar pasar el calificativo -muy honroso- de ser obreros a sueldo… ¿cuál el problema con esos malintencionados comentarios salidos de lenguas bífidas?; y sí anunciando unos supuestos golpes de estado, con versiones mentirosas o por lo menos encontradas, y muy fabricadas, con maquilas para sus no muy ejemplares historias de vida, que esperamos no vuelvan y jueguen con todos…

*Por: Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez.  @ricardocipago

Ricardo Gabriel Cipagauta Gómez #Columnista7días

Tomado de https://boyaca7dias.com.co/

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