La viruela símica, Mpox, es una enfermedad que puede provocar una serie de erupciones cutáneas dolorosas. Foto: archivo particular
El Instituto Nacional de Salud informa que, en Colombia durante el 2024, con corte al 18 de septiembre, se han confirmado 119 casos, de los cuales tres permanecen activos.
La viruela símica (o del mono), ahora conocida como Mpox por sus siglas en inglés, es una enfermedad que puede provocar una serie de erupciones cutáneas dolorosas, inflamación de los ganglios linfáticos y fiebre. La mayoría de las personas se recuperan totalmente, pero algunas enferman gravemente si no reciben tratamiento médico.
En Colombia, el Instituto Nacional de Salud ha confirmado 119 casos hasta el 18 de septiembre, de los cuales tres permanecen activos de la cepa de tipo Clado II; aún no hay casos registrados del Clado IB en Colombia. En el país no se han presentado muertes asociadas con la enfermedad.
“Nueva EPS posterior al 14 de agosto del 2024, fecha en la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió la alerta, ha recibido la notificación de 46 casos, de los cuales 12 continúan como probables y 46 han sido descartados. Uno fue confirmado por la cepa de tipo Clado II, el día 23 de agosto, pero notificado previo a la emisión de la alerta de la OMS”, indicaron en la EPS.
Nueva EPS consultó a la especialista en infectología y medicina interna del Hospital Universitario Nacional Laura Cristina Nocua Báez, quien entregó detalles sobre esta enfermedad.
“Este virus, antes conocido como la viruela del mono, tiene varios clados (ramas) y se conoce el I y el II, que a su vez se divide en IA y IIA, también en IB y IIB. En este momento el que está circulando en Colombia y en buena parte de las Américas, es el clado II. Este tiene un índice de mortalidad más baja, inferior al 1 %, así como bajo nivel de hospitalizaciones y complicaciones”, explicó la especialista.
Agregó que, hay una alerta importante correspondiente al clado IB, lo cual tiene gran trascendencia, pues esto implica diferencias en la presentación de la enfermedad, pero que en cuanto a la mortalidad esta sí está por encima del 10 %, además del aumento de estancias en unidades de cuidados intensivos.
Para Nocua Báez, el riesgo de que inicie el tránsito el mencionado clado es bajo, ya que en este momento está concentrado en África Central, de donde es originario. No obstante, dijo que no se puede bajar la alerta y se deben redoblar los esfuerzos en los contactos estrechos.
“Las medidas de prevención contra el contagio dependen de cuidarse del contacto estrecho con personas que tengan la sintomatología, en caso de lesiones cutáneas que lo sugieran”, señaló.
La especialista manifestó que, el contagio de este virus se origina piel a piel o por secreciones bucales o genitales. “Es muy importante señalar que no se trata de una enfermedad de transmisión sexual, pero debido al contacto estrecho con las secreciones de los pacientes y al estar en contacto con otras personas, se aumenta el riesgo de contacto de la enfermedad”, indicó.
Los factores de riesgo se encuentran en mayor proporción en niños menores de 5 años y mujeres que están lactando o en gestación. También aquellos con inmunosupresión o con VIH con un conteo de células CD4 inferior a 250-200 células, personas en tratamientos contra el cáncer y aquellos con enfermedades autoinmunes, por lo que este grupo de pacientes tiene un mayor riesgo de morir a causa de la enfermedad, así como ingresos a UCI u hospitalizaciones mayores.
Según la profesional, la enfermedad inicia con una fase previa de cinco días a la aparición de las lesiones cutáneas; a esta se le conoce como pródromo (síntoma). Esta fase incluye síntomas inespecíficos, dolor de garganta, fiebre, dolor muscular, tos, congestión nasal, es decir, sintomatologías que se pueden confundir con otra patología.
“Ahí lo que juega un papel más importante a determinar, es el contacto estrecho con la persona que haya tenido la enfermedad. Posterior a esos cinco días de pródromo, inicia con lesión pequeña denominada pústula –que suele ser pequeña y con presencia de pus o materia–, luego esta se puede abrir para convertirse en una úlcera y luego convertirse en costra. Esta puede ser una señal de alerta, es ahí cuando se debe consultar los distintos servicios médicos”, puntualizó la especialista.
Adicionalmente, se puede sospechar si en los últimos 21 días la persona ha tenido:
• Contacto con un caso confirmado o probable de Mpox.
• Antecedente de contacto estrecho, inclusive el intimo o sexual, con persona procedente del exterior.
• Nuevas o múltiples parejas sexuales.
• Participación en eventos masivos o sociales, inclusive aquellos donde se tienen relaciones sexuales.
• Antecedente de contacto con animales vivos o muertos potenciales reservorios del virus (monos).
“Nueva EPS ha habilitado las líneas de atención #961 o la línea nacional gratuita 018000930100 para entregar información y atención sobre este evento”, anunciaron en la entidad promotora de salud.
Tomado de https://boyaca7dias.com.co/
