La reforma debe darnos dientes (no de leche) para sancionar a los infractores: Supersalud. “Nunca antes estuvimos tan cerca de este momento histórico de una reforma que nos merecemos; y vamos a luchar para tenerla hasta que el respeto por el derecho y la dignidad de la salud se honren y se vuelvan costumbre en nuestro país”, concluyó.
En 2022 hubo más de 1.2 millones de quejas por demoras en citas con especialistas, no entregas de medicamentos y retrasos en exámenes de laboratorio. Señaló, que, desde sus competencias, la Supersalud debe garantizarle al usuario una cercanía que responda rápidamente a sus necesidades. “Nunca antes estuvimos tan cerca de hacer legítimo el deseo de todo un país por tener una Superintendencia amiga, solidaria, que respalde a los ciudadanos y no que se muestre solidaria con los que tradicionalmente han venido infringiendo la normatividad”.
El Superintendente Nacional de Salud, Ulahí Beltrán López, dijo enfáticamente que la reforma a la salud que radicó el Gobierno Nacional en días pasados debe darle a esta entidad herramientas para actuar de manera efectiva y rápida en el control de los actores que vulneran el derecho a la salud de los ciudadanos en Colombia.
En su intervención en la Cumbre de Salud, que contó con la participación de la vicepresidente de la República, Francia Márquez; la ministra Carolina Corcho, de Salud; de veedores territoriales de la salud y de los congresistas vallecaucanos Alfredo Mondragón y Wilson Arias, el Superintendente dio a conocer las principales bases que debe incluir la reforma a la salud para el componente de inspección, vigilancia y control (IVC) de este sector.
“La ley 1949 del 2019 le entregó a la Superintendencia unos dientes, pero han sido dientes de leche, porque cuando va a morder al infractor se le caen”, dijo el Superintendente al agregar que los ciudadanos están padeciendo todo tipo de adversidades de salud que deben intervenirse con soluciones prácticas, rápidas y proactivas.
“El denominador común que evidenciamos es el de personas afiliadas a una agencia de aseguramiento (EPS) pero que no se encuentran aseguradas ni protegidas, sino que son expuestas a circunstancias donde su vida se encuentra en peligro y debemos actuar rápidamente para poder honrarles su derecho a la salud”, dijo el Superintendente Beltrán López.
De esas 1.247.137 (PQRD) radicadas en el año pasado, el 34%, es decir 422.759 quejas, fueron clasificadas bajo la figura de ‘riesgo de vida’, debido a que necesitaban una solución inmediata de la Supersalud por el crítico estado de salud en que se encontraban los pacientes.
Escrito por: LORENA QUINTANA
Tomado de https://ultimahoraboy.com/
