Hoy voy a referirme a una exclamación que es signo y tatuaje de la región Boyacense y de una cultura donde se refugian los valores, quizá perdidos en medio del despotismo, la vanidad, el orgullo y la sobradez de algunos compatriotas.

Y es que la expresión propia de la jerga boyacense y de otras regiones del país, es una forma del pronombre de cortesía su merced, que se emplea en algunos dialectos del español, especialmente en ciertas regiones de Colombia. 

El vocablo tiene una atrayente evolución histórica que está vinculada tanto con la cortesía lingüística como con aspectos culturales y regionales, por cuanto la palabra sumercedproviene de la expresión su merced, que en la Edad Media y la Edad Moderna se utilizaba en España como una forma de tratamiento formal hacia una persona de alto rango o autoridad, como los nobles, los monarcas o personas con poder e influencia. 

La construcción su merced es una contracción de las palabras su (pronombre posesivo) y merced(del latín mercedem, que significa «favor» o «gracia»). La forma completa, su merced, se usaba para expresar respeto y deferencia hacia otra persona, con el sentido de «su favor» o «su gracia».

Con el paso del tiempo, su merced se fue simplificando y contrayendo en el habla popular de algunas regiones, dando lugar a la forma sumerced, cambio fonético y morfológico característico de algunas lenguas y dialectos, donde las formas de cortesía se reducen en función de la rapidez del habla y los procesos de asimilación fonética.

En el caso de Colombia, y específicamente en la región de Boyacá, la evolución de su merced a sumerced ocurrió en el tejido de un español de base rural, influenciado por la simplificación y adaptación de las estructuras lingüísticas. 

La pronunciación más rápida y menos formal, junto con la necesidad de diferenciarse del español estándar de las ciudades, propició esta variación y a lo largo de los siglos, esta forma se consolidó en algunas zonas, especialmente en la región boyacense, donde perduró como un elemento característico del habla local.

El uso de sumerced en Boyacá está fuertemente asociado a la identidad cultural y lingüística de los habitantes de las tierras libertarias, también conocida como el cercado de mantas y esta raza, que ha sido históricamente una mezcla de diferentes grupos étnicos, incluidos los indígenas, los mestizos y los descendientes de los españoles, ha mantenido rasgos distintivos tanto en su manera de hablar como en sus costumbres y la preservación de sus tradiciones. 

Sumerced refleja un estilo de comunicación muy particular en Boyacá, que se caracteriza por un tono de respeto y formalidad que, si bien es parte de la usanza lingüística, también irradia una forma de establecer vínculos de cordialidad y afecto dentro de cualquier relación, tanto personal como comunitaria. 

Además, la forma sumerced tiene un matiz afectivo que está muy relacionado con la cercanía y la confianza dentro del entorno social boyacense porque en lugar de ser solo una forma de cortesía formal, sumerced se ha integrado en las interacciones cotidianas, haciendo que quienes la utilizan se identifiquen con la tradición lingüística local. 

Es cierto que el uso de la palabra sumerced en la región de Boyacá refleja una actitud de respeto y cortesía, pero es importante destacar que esa cortesía no implica sumisión ni debilidad, todo lo contrario, sumerced es una forma de trato que se utiliza dentro de una trama de relación interpersonal respetuosa, pero también refleja un fuerte sentido de autonomía.

Por otra parte, el respeto hacia los demás no debe confundirse con debilidad o ingenuidad, al contrario, este tipo de respeto en el habla refleja una personalidad fuerte, consciente de su lugar en la comunidad, pero también orgullosa de su herencia y tradiciones.

La gente de Boyacá ha sido reconocida por su tenacidad, su habilidad para enfrentar adversidades y por tener una personalidad resiliente y firme y la cortesía que se expresa con sumerced no es, por lo tanto, un signo de impotencia e inferioridad, sino de la sabiduría que proviene de estar al corriente de cómo manejar las relaciones humanas con acatamiento, mientras se mantienen firmes las propias convicciones, muchas de ellas afincada en los valores de la ética, la solidaridad y el respeto.

Son personas que, aunque cortés y respetuosa, no dejan que se les falte el respeto ni se subordinan ante nadie, porque el aspecto del lenguaje no debe interpretarse como un signo de humillación, sino como una muestra de cognición y fortaleza cultural y más ante aquellos avispados e irreverentes que creen saberselas todas y quieren manipular a su antojo al afable que utiliza el vocablo “sumerced”.

Mucho cuidado entonces con confundir la amabilidad y la nobleza con la ignorancia y la bobería porque, como dicen los campesinos boyacenses, “creen que porque uso ruana, mi mamá es una oveja” …

Nos «topamos» luego, “sumerced”…

Por: José Ricardo Bautista Pamplona 

Tomado de https://www.lapalestra.com.co/

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