Lo hace a partir de procesos colectivos de reforestación y educación, principalmente.
A más de 3.000 metros sobre el nivel del mar, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible confirmó que en las montañas de páramo de Boyacá renace la vida en forma de especies vegetales nativas y animales silvestres.
Así, con procesos de reforestación y educación e involucrando a diversos actores del territorio, la sectorial celebró el Día Mundial del Ambiente en Samacá, Duitama, Motavita, Chivatá, Jenesano, Chiquinquirá y el Parque Nacional Nacional del Cocuy, Güicán de la Sierra y Chita.
De esta manera, el equipo liderado por el secretario Wilfredy Bonilla y el director de Gestión del Recurso Hídrico y Saneamiento Básico, Jorge Castillo, adelantó acciones trascendentales como:
- Siembra de más de 1.600 árboles nativos propagados en el Jardín Botánico departamental José Joaquín Camacho y Lago.
- Acompañamiento de proceso de compensación por aprovechamiento forestal en el Páramo de Rabanal.
- Participación en feria ambiental con charlas educativas y oferta institucional.
- Reconocimiento de la masa glaciar del Púlpito del Diablo, que sería un áreas de las más reducidas del país con un -0,34%.
Lo anterior fue posible gracias al apoyo de comunidades, instituciones educativas, empresas, gobiernos municipales, Parques Nacionales Naturales y el Ejército y la Policía Nacional.
Para el secretario Bonilla estas acciones «son granitos de arena aportados con amor, que germinarán para convertirse en cordilleras de esperanza».
(Fin / Deisy A. Rodríguez Lagos – UACP).
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