El Frailejón Fest Tibamoensis fue una iniciativa que nació desde las comunidades rurales del municipio de Siachoque, y se consolidó como un evento clave para la protección del páramo y sus especies en peligro de extinción.

La comunidad se levantó con fuerza tras el incendio que afectó el páramo La Cortadera en enero.

De acuerdo con Claudia Rivera, funcionaria de Corpoboyacá, “se destaca el papel de la comunidad en el impulso del festival, así como el apoyo institucional brindado desde su origen. Este tipo de iniciativas, que toman a las especies silvestres como emblema, ayudan a fortalecer el sentido de pertenencia de la población local y los visitantes, hacia la protección de los recursos naturales, pues no se conserva lo que no se conoce”, señaló.

La jornada incluyó el aporte de Corpoboyacá de 1.000 árboles nativos, provenientes del vivero de la corporación, entre los que se cuentan Mortiño, Angelito, Gaque, Mangle de clima frío, Mano de Oso, Siete Cueros, especies que fueron sembradas por profesionales de la subdirección de ecosistemas junto a la comunidad y los líderes de los Acueductos Rurales en zonas aledañas al Parque Natural Regional Cortadera. Igualmente, Corpoboyacá realizó dos charlas académicas en el foro ambiental, abordando temas de biodiversidad y el proceso de monitoreo que se está realizando Espeletia Tibamoensis, especie endémica y símbolo del evento.

Uno de los focos del festival, fue la protección del frailejón Tibamoensis, una especie endémica en peligro crítico de extinción, presente solo en el Parque Natural Regional La Cortadera, en el municipio de Siachoque. Su conservación se ha convertido en símbolo de la lucha por la biodiversidad local.

La iniciativa fue liderada por la ONG Comuniverde, con la ingeniera Karen Aguilar como líder y contó con el respaldo de Cumbres Blancas, el Concejo Municipal de Siachoque y los acueductos rurales entre otros. El festival no solo siembra árboles, sino también conciencia, esperanza y refuerza la gobernanza comunitaria y la articulación entre saberes locales e institucionales para proteger el patrimonio natural del territorio.

Según contó Aguilar, “tras el incendio ocurrido en enero, que afecto una parte crítica del páramo de Cortadera, líderes comunitarios y ambientales decidieron actuar e impulsaron la creación de un evento con doble propósito: promover el ecoturismo en la región y que los habitantes locales se vean beneficiados y generar conciencia sobre la fragilidad del ecosistema”.

“El incendio mostró lo frágil que es este ecosistema y su importancia para el municipio”, explicó Karen Aguilar. “El evento busca apoyar la conservación de la alta montaña, donde el páramo ha sido seriamente afectado”, explicó.

Fotografía y Redacción: Lorena Carolina Quintana

Tomado de https://corpoboyaca.gov.co/

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