Llegó por sus propios medios desde África al continente americano. La garcita del ganado (Ardea ibis), una especie residente en Colombia expandió su distribución de la mano de la ganadería y la apertura de zonas de cultivo. Hoy sus colonias reproductivas, los llamados garceros, concentran cientos de individuos en espacios muy reducidos, y eso empezó a afectar los territorios.

Plumas y heces en grandes cantidades, árboles afectados por la alta carga de compuestos que proporcionan tal cantidad de fecas, y comunidades vecinas que reportan afectaciones respiratorias y cutáneas, además de la proliferación de vectores como roedores, mosquitos e insectos. Ese es el panorama que llevó a Corpoboyacá a actuar.

El biólogo Santiago Jiménez, adscrito a la Subdirección de Ecosistemas y Gestión Ambiental, explicó qué se está haciendo, pues, “desde 2024, el equipo de Manejo integral de especies exóticas invasoras monitorea las etapas reproductivas de los garceros priorizados en el altiplano boyacense. Ese insumo técnico permitió publicar y adoptar en 2025, mediante la Resolución 1260 de 2025, el protocolo de manejo y control de las colonias reproductivas de la garza del ganado en la jurisdicción”.

Este protocolo es un instrumento para intervenir con criterio y sin improvisar los garceros en Boyacá. Como estrategia fundamental del protocolo se desarrolla el monitoreo de estas zonas, el cual determina en qué épocas hay inactividad reproductiva, y solo entonces se autoriza la poda de ramas con nidos inactivos y el manejo integral del árbol. Se advierte que desde la autoridad ambiental no se contempla eutanasia de ningún individuo, ni manejo de huevos, polluelos o adultos.

“Así ocurrió en el garcero de San Rafael, donde varios árboles amenazaban con caer sobre viviendas por su deterioro fitosanitario; hoy la colonia está en inactividad reproductiva. Y en el garcero ubicado frente al batallón, en Sogamoso, donde se aplicó el grado 1 etapa 1 del protocolo en una jornada de limpieza con la alcaldía, la empresa de servicios, bomberos y la comunidad, acompañada por bienestar animal de Boyacá para garantizar el buen trato de los ejemplares”, manifestó Santiago Jiménez.

Redacción: Lorena Quintana
Fotografía: Corpoboyacá

Tomado de https://corpoboyaca.gov.co/

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