Foto: El Colombiano

Caracol televisión hizo el reportaje que indica que miles de alumnos esperan que les terminen sus colegios en Boyacá: “Aquí vemos olvido”. Mientras tanto, padres de familia piden mejores condiciones educativas para sus hijos. Por eso, el clamor de los alumnos lo reflejaron a través de este mensaje: “El mejor medio para hacer buenos a los niños, es hacerlos felices”.

En diferentes municipios de Boyacá se iniciaron construcciones en varias instituciones con el fin de brindar una mejor calidad de educación, pero algunas obras han quedado abandonadas. “Muy bien, estaban muy contentos los estudiantes, a todos cuando les preguntamos qué sentían, dijeron ‘por fin ya tenemos un colegio con todas las condiciones’. Claramente ya aquí van a tener un espacio de biblioteca, de comedor escolar, de aulas especializadas, sus baterías sanitarias, pues con toda la calidad y la dignidad”, comentó González.

Varias instituciones educativas de Boyacá han quedado inconclusas. Lo que inició como un proyecto para mejorar el aprendizaje de miles de niños y niñas en esta zona de Colombia, hoy no se ha cumplido.

Hicieron muchos contratos en muy pocas personas y ahí es donde estuvo el gran problema, contratistas que tenían 240 proyectos, un solo contratista en el país, claramente el nivel de riesgo aumenta. En cambio cuando tú tienes eso ya de una manera mucho más disipada, nosotros pasamos de tener 9 contratistas de obra, que fue lo que encontramos, a hoy día tener 67″, indicó Adriana González, gerente del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa.

Ir al colegio para muchos es una ilusión, para otros es la mezcla de sensaciones entre la impotencia, las adversidades y la tristeza de no contar con aulas y espacios dignos. Lo cierto es que una parte de estos 19 colegios se entregarían en lo corrido del 2023 y algunos quedarían máximo para que empiecen a funcionar en el 2024.

Así están centenares de estudiantes de esta institución educativa de Garagoa, en Boyacá, quienes desde hace varios años esperan tener un lugar digno para aprender. A este panorama se suman otros dramas, como la falta de pagos de algunas constructoras a empresas que habían subcontratado para levantar estos colegios. Ferreterías y hasta restaurantes también entraron en pérdidas.

“Nos prometieron hace un tiempo que íbamos a tener las aulas, el restaurante, los laboratorios”, dijo Johan Robayo, representante ante el consejo estudiantil. “El FFIE e Infraestructura Educativa Departamental están haciendo un diagnóstico del porcentaje real de esas obras, toda vez que en los informes aparece un porcentaje, pero ya estando en campo encontramos que está mucho más bajo”, sostuvo Ofelia Niño, secretaria de Educación de Boyacá.

“El hacinamiento que hay, un restaurante donde caben menos de 100 estudiantes y tienen que almorzar cerca de 600, o sea, que muchos no almuerzan porque se cansan de esperar”, aseguró Hildebrando Bonilla Bonilla, rector estudiantil de la institución educativa técnico industrial Marco Aurelio Bernal.

Esta historia que se vive en Garagoa se repite en 18 colegios de diferentes zonas de Boyacá. Todas las obras, según la Secretaría de Educación del departamento, dependen del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa, entidad del orden nacional.

Las instituciones educativas en su gran mayoría están con obras paradas desde mayo y agosto del 2022 y algunas se ubican en Tunja, Sogamoso, Úmbita, Chitaraque y Garagoa.

Fabio Arévalo, alcalde de Garagoa, sostuvo que “la situación es triste, desoladora, las imágenes no dejan mentir, ya son cerca de tres años y medio de abandono”.

Por Lorena /

Tomado de https://boyacaleinforma.com/

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