Foto: Wikipedia

Muzo, capital mundial de la esmeralda, le apuesta al turismo el documental de Radio Nacional de Colombia. De regreso, luego de una subida en una exigente pendiente, un aromático plato espera a los visitantes: se trata del sancocho y el pollo criollo asado preparados en horno de leña por los lugareños.

De sobremesa: una refrescante limonada de aguapanela, elaborada con panela producida en la misma finca que alberga el parque ecoturístico. Para finalizar: exquisito café, originario de la región. Y la cereza del pastel: La foto del recuerdo con un fondo mágico rodeado de montañas, verde naturaleza, el azul del cielo, y los cerros guardianes del municipio.

El municipio busca promover la vasta riqueza natural y cultural que posee la región y generar alternativas económicas para sus pobladores. “El museo es el resultado de años de investigación, recorridos ancestrales, y recolección de piezas por esta rica zona. Creo que solo en la parte prehispánica tenemos cerca de 480 piezas, entre las que se encuentran esmeraldas en bruto, fósiles, piezas arqueológicas, vasijas; así como fotografías antiguas, el radio de comunicación que utilizó el zar de las esmeraldas, Víctor Carranza; y el libro de la paz, el gran aporte del municipio a la paz de la región, entre otros”, señala Porras Montero.

¿Sabías que en Muzo (Boyacá), capital mundial de la esmeralda, es posible realizar avistamiento de aves, recorridos culturales, degustación de platos ancestrales, inmersión en minas de esmeraldas, alojarse en espacios rurales, o adentrarse en un mundo de mitos y leyendas?

El periplo prosigue a uno de los profundos socavones para ver e interactuar con los guaqueros- los mineros independientes que exploran en busca de encontrar la gema que los saque de la pobreza-; hacer paleo (echar pala), lavar la mezcla, sentir la adrenalina que genera la ilusión de encontrar el tesoro, oír las historias de vida, o escuchar el estruendoso trueno que, dicen los pobladores, es el saludo que la naturaleza da a los visitantes.

Sí, este municipio, ubicado al occidente del departamento de Boyacá, por muchos años estigmatizado por la violencia sufrida fuerte y particularmente a mediados de los años 80 y 90, conocida como ‘la guerra verde’, sigue, como el ave fénix, resurgiendo de las cenizas gracias a sus riquezas naturales, el empuje y templanza de sus pobladores, su legado de paz, y una diversa oferta cultural y turística.

La siguiente parada es la plaza del pueblo donde se reúnen los comerciantes para negociar las esmeraldas y piedras como cuarzos, calcitas, piritas o marmajas( piedras parecidas al oro). El domingo, día de mayor actividad comercial, sobre las mesas acondicionadas para el intercambio entre vendedores y compradores no pueden faltar la lupa y la quilatera, las que acompañan la conversación e historias sobre la odisea que fue hallar la esmeralda.

La ruta sigue al casco urbano de San Cayetano (el nuevo) uno de los pueblos más jóvenes de Colombia, con tan solo 23 años de existencia, donde se ubican algunas de las familias que vivieron en el antiguo poblado de 5.000 habitantes, que en 1999 tuvo que ser evacuado a causa de deslizamientos y remoción en masa de tierra que provocó que las calles y viviendas se agrietaran.

Sin embargo, Fura cedió a la tentación del Dios maligno, Zarbe y se entregó a él a cambio de la inmortalidad. Al enterarse, Tena muere de pena por la traición. Por el remordimiento, las lágrimas de Fura penetraron en la tierra y se convirtieron en maravillosos cristales de esmeraldas”, relata César Porras Montero, historiador, escritor y gestor cultural.

“La visita incluye un recorrido por el pueblo viejo donde se pueden observar las ruinas que dejó esa remoción, así como hacer parte de la propuesta para ayudar a controlar la deforestación a través de la siembra de árboles, y conocer el apiario de conservación de abejas”, señala el alcalde de San Cayetano, Elver Edison Umaña.

El segundo día inicia con una caminata por las calles del pueblo, acompañados del guía: “en Muzo tenemos una enorme riqueza: la mitología y leyendas como la de Fura Tena, que dice que Tena, un príncipe Muzo, se enamoró perdidamente de Fura, una hermosa mujer, unión bendecida por el Dios Are, con la condición de que su fidelidad mutua fuera eterna.

Por Lorena 

Tomado de https://boyacaleinforma.com/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *