Cuando escuchamos a los habilidosos de la palabra platicar de identidad y creer en lo nuestro, lo relacionamos de inmediato con varias experiencias, desconocidas para unos, trilladas para otros y calificadas por el común, como léxicos románticos apegados a peroratas de floridas alocuciones.
Sin embargo, hay un puñado de mujeres y hombres que trabajan sin pausa para brindarle a nuestras manifestaciones ancestrales el sitial que le ha correspondido en el devenir la historia, más aún en estas épocas de perturbaciones donde el origen se ha refundido entre fetichismos banales, modismos y una confusión ruidosa que no permite distinguir lo bueno de lo malo.
Sembrar en los chiquillos el amor por sus raizales no es solamente una frase sensiblera, es una necesidad que solo se puede evidenciar en la responsabilidad asumida por dirigentes, docentes, padres de familia, líderes y en general por quienes tenemos la responsabilidad de forjar futuros alentadores para la sociedad.
Hago esta pequeña síntesis como antesala de presentación oficial de una producción discográfica, resultado de un proceso formativo que se adelanta en la Escuela de Música de Tunja, un programa auspiciado por la alcaldía de esa ciudad a través de la secretaría de cultura, turismo y patrimonio local.
Este espacio pedagógico brinda hoy posibilidad a más de 1.350 (mil trescientos cincuenta) niños y jóvenes en dos ejes fundamentales: el sistema centralizado que atiende a estudiantes en varias áreas como el Orquestal Sinfónico, Orquestal de Cuerdas Típicas, Coro Juvenil e Infantil, Iniciación y Sensibilización Auditiva y el sistema de Inclusión: Autismo, Síndrome de Down y Remisión cognitiva entre otras, donde se educan más de 150 personas con talentos especiales y de cuyo proceso surgió el grupo de proyección “Chirimía sin límites”.
Por su parte, el eje descentralizado ejecuta el programa “Cuerdas Campesinas” con el que se llega directamente a las zonas apartadas de la ciudad para instruir a los adolescentes, amas de casa, abuelos y trabajadores en la enseñanza de instrumentos vernáculos como bandola, tiple, requinto y guitarra, además de la percusión típica y en la interpretación de rumbas criollas, merengues carrangueros, guabinas y bambucos.
En los últimos años la Escuela de Música de Tunja ha trabajado, de manera intensa, por la preservación y promoción de las músicas folclóricas y producto de este consagrado esfuerzo, ha derivado cuatro trabajos discográficos con los que se ha robustecido la paleta de colores sonoros del universo.
El primero llamado “TUNJA BICENTENARIA” que hizo una recopilación de la música de la época, resguardada en el Patronato Colombiano, a propósito de la celebración de los 200 años de la campaña libertadora. En ella los infantes se acercaron a alegóricas creaciones como la contradanza “La vencedora”, El aguacerito, La guaneña, La trinitaria, La florita y Cornetas entre otras, trabajo que fue pre nominado a los premios Grammy Latinos y que tuvo como invitada especial a la versada cantautora internacional María Isabel Saavedra.
La segunda producción “MEMORIAS” fue dedicada a estimular las obras decembrinas que por tradición han sonado en las radiolas y los transistores de los hogares colombianos y que para los infantes solo era, hasta ese momento, “la música de los viejitos” pero que luego de haber conocido las creaciones del “Loco Quintero, Benito de Jesús, Crescencio Salcedo, Guillermo Buitrago “Buitraguito”, Oswaldo Oropeza y Gustavo García” entre otros, se convirtió para ellos en rimas atractivas de infinita grandeza.
“Cantares de navidad, El año viejo, Grito vagabundo, Mamá dónde están los juguetes, Faltan cinco pa’ las doce, Un feliz año pa’ ti, La víspera de año nuevo, Aquellos diciembres y Arbolito de navidad”, hacen parte ahora de los repertorios que interpretan los niños desde los 4 a los 20 años de edad que se forman en la E.M.T.
A esa producción fueron invitados para alternar con los estudiantes, aplaudidas agrupaciones como: La Billos Caracas Boys de Venezuela, Los 50 de Joselito, San Miguelito, las voces proverbiales de las orquestas de Tunja en los años 70´s y 80´s de Henry González, David Saab, Daniel Martínez y Campo Elías Tavera, además de la nueva sangre de la interpretación representada en el dueto infantil Arena y Mar y las vocalistas Dayane Fagua y Belén Osorio, quienes a raíz de esta inspiración se unieron para conformar el extinto dueto Margarita con el que conquistaron todos los festivales de la zona andina colombiana y el “Gran Premio Mono Núñez” en la categoría vocal.
Para reafirmar el valor de las rimas del ayer y ante la arremetida indiscriminada de los alijos actuales que tanto daño le han hecho a la lírica, la Escuela de Música de Tunja, nuevamente con el respaldo de la alcaldía y la sectorial de cultura, turismo y patrimonio territorial de la ciudad, se aventuró en un anhelo de gran magnitud llamado “ENCUENTRO DE DOS GENERACIONES” que logró reunir en un solo instante a los niños y jóvenes de hoy con los íconos de la balada de otrora como Fausto de América, Billy Pontoni, Yolanda Rayo y las canciones de Nino Bravo, José José y Los Ángeles Negros recordadas magistralmente en la voz del tenor antioqueño Mauricio Ortiz.
El colaborativo se ocasionó y las voces de los proverbiales vocalistas se fundieron con las masas orquestales y corales de los aficionados para producir un tercer trabajo que hoy hace parte del atesorado catálogo del cosmos con la remembranza de obras como “El triste, Agua caliente, Un beso y una flor, Angélica, La maldita primavera, Y volveré, América, Los años maravillosos y Se dice de mí entre otras.
El quehacer artístico y académico de este proceso, produjo otros inolvidables momentos como las presentaciones de los noveles artistas en el Teatro Colón de Bogotá en varios ensambles, como el caso del performance protagonizado por los infantes junto a Adriana Lucia y su coreado repertorio de las costas colombianas.
Una de las grandes y codiciadas conquistas de este colegiado de niños, jóvenes y maestros fue el haber pisado el Coliseo Gerardo Arellano Becerra, considerado por los expertos como “El templo de la música colombiana”. Allí y por dos años consecutivos (2022 y 2023) la Escuela de Música de Tunja fue invitada al “Gran Concierto Internacional” como representantes por Colombia, junto a juglares de Argentina, México, Perú, Ecuador, Venezuela, Inglaterra y Cuba, entre otros.
En la primera oportunidad se hizo un bello acople con la Orquesta Sinfónica Integrada de la E.M.T. y los “Gran Premio Mono Núñez”: Nocturnal, Tierra Viva, Terzetto Vocal y el Dueto Margarita con la interpretación de los aires andinos donde bambucos, pasillos, torbellinos y valses se fueron sembrando de manera asertiva en tierra fértil de nuevas incubaciones.
Tal acercamiento a los ritmos andinos dejó antojado al colectivo de la E.M.T. razón por la que directivas, docentes y administrativos se dieron a la tarea de ir tras otro sueño colosal, esta vez llamado “MOMENTOS” y para ello fueron convocados los maestros integrantes de la reconocida agrupación “La Gran Rondalla Colombiana” que para los entendidos es una especie de selección Colombia, pero de las músicas del folclor de la patria.
Otra ambiciosa quimera que logró cristalizar sus propósitos con el auspicio de las autoridades locales quienes creyeron nuevamente en otra osada idea y le apostaron los recursos para dejar en la memoria del tiempo una nueva grabación protagonizada por los cimientos de las nuevas fecundaciones agrupadas en la E.M.T. junto al reconocido maestro Jorge Zapata y su colegiado de voces recias donde sobresalen tenores, bajos, barítonos y contratenores, además de los sonidos del piano magistralmente ejecutado por el maestro Zapata.
“MOMENTOS” como los demás trabajos discográficos, contó con la dirección musical y arreglos del productor Germán Moreno Sánchez, arreglista de la E.M.T. a quien el pentagrama colombiano tiene mucho que agradecer por sus invaluables aportes hechos en la dirección, participación y producción de más de 200 grabaciones dedicadas a la valoración de lo nuestro, como el caso de “Carranga Sinfónica” “Los niños cantores de Boyacá” y “Talento Paipano” entre muchas otras.
“MOMENTOS” contiene un repertorio de antología donde se destacan obras como: Negrita de Luis Dueñas Perilla, Muchacha de Risa Loca de José Macias, Pueblito Viejo, el legendario vals de José Alejandro Morales, la recordada marcha, La Lancha de Francois Diavolo, el bambuco fiestero, Los Cucaracheros de Jorge Añez, Al Sur de Jorge Villamil Cordovés, Me He Vuelto a Enamorar de José Ricardo Bautista, Señora María Rosa, el pasillo de Efraín Orozco, el vals Cuando Voy por la Calle de Jaime R. Echavarría y Soy Colombiano de Rafael Godoy.
Complementa el álbum “MOMENTOS” los niños y jóvenes del Convite Instrumental Benigno Núñez, una de las agrupaciones de proyección de la E.M.T. dirigida por el guitarrista Fredy Fonseca, que con tan solo un año de haber hecho su aparición en el espectro de los escenarios nacionales fue nominada en dos oportunidades al “Gran Premio Mono Núñez” en la categoría instrumental y ganadores de tres premios especiales a la mejor tiplista y mejor bandolista del país, con Juliana y Sofia Fonseca Ortiz y posteriormente con Sofia Leal en el año 2023.
El Convite Instrumental interpreta magistralmente obras como: Dical, un bambuco de Álvaro Romero, En la Selva, una polca de Pedro María Becerra y Benigno Núñez, Coqueteos, el pasillo de Fulgencio García, Relator, una marcha del inmortal Hernando Sinisterra y Quelito el bambuco del maestro Germán Darío Pérez.
Son más de 40 maestros y personal administrativo que hacen y han hecho parte de la nómina de la E.M.T. en los últimos 7 años, a quienes se debe el avance de los estudiantes para alcanzar estos logros con la responsabilidad de elevar la batuta al viento y dirigir el cimbrado de melodías y armonías de alto contenido estético.
En la más reciente temporada, la dirección de la Orquesta Sinfónica Integrada estuvo a cargo del maestro Cristian Camilo Malagón Tenza, quien luego de haber ocupado el pódium de dirección de la E.M.T. fue nombrado director de la Banda Sinfónica Nacional de Colombia.
Así y con esta resumida semblanza de lo que ha sido el aporte de la E.M.T. a la discografía y la cultura cosmopolita, les presento con orgullo patrio y la satisfacción del deber cumplido “MOMENTOS” para que disfrutemos todos de un verdadero banquete musical protagonizado por la nueva savia del ancestro colombiano junto a la ya respetada y reconocida “Gran Rondalla Colombiana”
Que lo disfruten en familia y lo compartan con los amigos porque… “Nadie ama lo que no conoce” …
Entrar al siguiente enlace para disfrutar de manera gratuita del selecto repertorio.
José Ricardo Bautista Pamplona #ColumnistaInvitado
Tomado de https://boyaca 7dias.com.co/
