El pasado domingo 17 de marzo, el periodista de la revista Cambio, Yohir Akerman, publicó la columna “los milagrosos contratos del alcalde de Tunja”, en la que denuncia, entre otras cosas, un hecho que salpica de manera directa al presidente del Tribunal Administrativo de Boyacá Luis Ernesto Arciniegas Triana.
Según Akerman el 7 de febrero de 2024, “la Alcaldía de Tunja firmó el proceso de contratación con la abogada Diana Alejandra Ibáñez Rodríguez, para la prestación de servicios profesionales por el valor de 20.400.000 pesos para un plazo de cinco meses. Esto no sería más que una anécdota sino es porque la joven abogada nacida en Paipa, el 21 de septiembre de 1996, es decir hace 28 añitos, hizo la judicatura con el magistrado Luis Ernesto Arciniegas Triana, y es la madre de una niña que tuvo hace dos años con él. Sí, el mismo que resolvió el caso del alcalde Krasnov a su favor”.
Paso seguido Akerman hace la siguiente reflexión: “Pongámoslo de otra manera para que no queden dudas. El magistrado del Tribunal Contencioso Administrativo de Boyacá, que resolvió la situación jurídica del alcalde de Tunja, recibió un contrato de la Alcaldía, por medio de la madre de una hija que tuvo hace dos años, niña por la que tiene que responder económicamente como padre. Entre chiste y chanza, paternidad contractualmente subrogada.
Esto, bajita la mano, resulta ser una falta disciplinaria importante del magistrado, y no tan bajita, una posible actuación de prevaricato, ya que el magistrado Luis Ernesto Arciniegas Triana tenía que declararse impedido. Por el contrario, una vez contratada la madre de su hija en la Alcaldía, esperó un mes más y falló a favor del jefe de la madre de su hija. Todo parece indicar que para el alcalde, no hay nada en Tunja que un milagroso contratico no pueda solucionar”.
Ante estos graves planteamientos, Última Hora Noticias dialogó con el magistrado Luis Ernesto Arciniegas Triana:
U.H.N. ¿ Qué concepto le merecen los planteamientos del periodista Yohir Akerman en la columna “Los milagrosos contratos del alcalde de Tunja”?
L.E.A.T. : Como suele suceder, verdades a medias que hacen mucho daño, que hacen mucho ruido también. Es cierto, yo soy el padre de una menor de tres años, con una abogada que recientemente, ahorita en febrero, celebró un contrato con la alcaldía. Yo con esa abogada no tengo ninguna relación, es decir, yo no soy ni el esposo de ella, ni el compañero permanente de ella, como para que tuviera que declararme impedido en atención a lo que regula la ley procesal, la ley 1437 de 2011 que en el artículo 130 dice claramente que el juez o magistrado se debe declarar impedido en los casos en los que su compañera permanente, o su compañero permanente, su esposo, sean contratistas de una entidad, en este caso del alcalde de Tunja, que sea parte de un proceso y en este caso pues el alcalde de Tunja es parte de un proceso.
Entonces, yo veo que es muy tendenciosa esta noticia, la presentan de una manera que no se corresponde con la realidad, repito, en primer lugar, no había lugar a que yo me declarara impedido en esta situación. Yo estoy en este momento casado, yo llevo más de año y medio casado, y legalmente, es decir, ante matrimonio civil y ante notaria, y mi esposa es la persona con la que yo me casé, y yo con la mamá de la niña no tengo vínculo de matrimonio y tampoco soy compañero permanente de ella. Espero también decirlo, que cuando me enteré de la situación, pues yo dije, no, pero es que yo no tengo porque declararme impedido si no me encuentro incurso en esta causal de impedimento y en el trámite del proceso jamás presentaron en mi contra una recusación. Fue ahora que se emitió el pronunciamiento, que no es mío sino de la Sala de Decisión, rechazando una demanda que no fue corregida.
U.H.N. ¿Sabía usted del contrato entre la alcaldía y esta abogada?
L.E.A.T. : Si, en efecto, ella me lo había comentado hace unas semanas en una conversación que tuve con ella y yo pues no le vi nada malo, además porque el alcalde había hecho una convocatoria a todos los profesionales de aquí, y eso fue noticia nacional, para que presentaran sus hojas de vida. Entonces ella lo hizo, presentó su hoja de vida, y yo no he interferido ni de manera directa ni indirecta en el otorgamiento de ese contrato, yo tengo que ser también claro en eso, yo al alcalde no lo trato, o sea, si lo conozco pero no tengo ningún trato con él, ni de manera directa o indirecta, como para pensar, además, que yo tuviera que pedirle a él que en nombre del municipio asumiera la responsabilidad de mis obligaciones alimentarias, que yo vengo cumplidamente atendiendo, y eso se lo pueden preguntar incluso a la mamá de la niña, si en algún momento yo he desatendido mis obligaciones. En ningún momento, he sido muy responsable y además la niña está reconocida. A quien se le ocurre, que yo voy a decirle al alcalde: ´oiga asuma por mi la obligación alimentaria con mi hija´, es decir, yo entiendo que los periodistas pueden, porque así es la libertad de prensa, utilizar incluso hasta ofensas, porque así lo ha reconocido la jurisprudencia, pero es que en este caso, ¡ por dios! me parece que eso es exagerado, decir que ese contrato se celebró para beneficiar, o yo lo celebré para beneficiarme directamente en tanto y en cuanto no tengo que pagar mis alimentos, que los pague el municipio. Por dios, eso es una… realmente eso es un desatino y yo por eso me siento como tan desilusionado de Yohir Akerman, a quien admiraba por su rigurosidad, pero en este caso le faltó rigor, le faltó rigor al establecer y decir, porque no puede decir tampoco públicamente que yo debí haberme declarado impedido, que esa es una falta grave. Repito, yo no estaba en la obligación de declararme impedido, pero, yo si la verdad quiero protestar también, porque esto lo veo como una afrenta contra la administración de justicia. A mi me parece que aquí en este caso yo estoy siendo el chivo expiatorio de, no sé, de un tema de carácter político al que yo soy ajeno por completo, yo nunca he participado en política, jamás he hecho política activa, así que no se que es lo que hay detrás de esto, pero pareciera que las decisiones del Tribunal, no le gustan a determinadas personas y entonces vámonos en contra de los magistrados que tomaron las determinaciones. Las determinaciones que se han adoptado han sido en derecho.
U.H.N. : ¿A usted le ofrecieron dinero para dar un fallo que beneficiara al alcalde?
L.E.A.T. : No, nunca, nunca ¡por Dios! como va afirmar Yohir Akerman que el contrato era para mí, ¡por Dios! el contrato lo celebró la mamá de la niña y lo hizo en ejercicio allá de su libertad y en eso yo no intervine para nada, ella atendió una convocatoria y presentó su hoja y se la seleccionaron. Ella tiene también su derecho al trabajo y yo creo que, pues en eso también tenemos que ser sensatos, ¿si? Y me parece hasta misógino decir que ella se prestó para asegurar ese contrato con tal de liberarme a mi de una obligación alimentaria. Eso me parece sumamente delicado.
Pero yo quiero precisar dos cositas de carácter jurídico: Primero, el asunto que yo resolví fue la admisión de la demanda. Terminé por rechazarla porque se evidencio que no fue presentada por una persona natural como lo exige la Constitución y la ley. Entonces, ese fue un asunto que se debatió en Sala. Yo llevé una ponencia, para admisión, pero mis compañeros de Sala, debatiendo conmigo, llegamos, entre todos debatiendo, a la conclusión de que había que rechazarla.
U.H.N. : ¿No se subsanó?
L.E.A.T. : No, no, no se pudo subsanar entonces esa exigencia, de suerte que se rechazó. Ahora, ese asunto se falla en primera instancia, y el viernes por la tarde el demandante ya presentó su recurso de apelación, o sea que si hay posibilidad de hacer una revisión jurídica de los argumentos que tomó en cuenta la Sala de Decisión pues ahí está el Consejo de Estado, que puede conocer de este recurso de apelación que fue presentado en tiempo, pienso yo fue presentado en tiempo, y va a conocer de eso y va a resolver lo jurídico.
Lo que tiene que ver con mi conducta, pues está la Comisión de Disciplina. Yo no estoy oponiéndome a que mi conducta sea escrutada, de ninguna manera, yo soy consciente de ello y esa es la responsabilidad que implica mi cargo. Así de que, creo que el escenario es, allá de pronto un proceso disciplinario donde me formulen una queja y donde yo pueda enterarme bien de los términos de esa queja, pero una nota de prensa de esta naturaleza, pues yo no creo que de verdad pueda dar lugar a una queja disciplinaria. Es que es demasiado tendenciosa y amarillista, la verdad es que utiliza verdades a medias para hacer muchísimo, pero muchísimo daño. Entonces, le agradezco inmensamente que me haya brindado los micrófonos de la emisora para hacer público mi rechazo en lo personal y también como la institución, repito, es que siento que este es un ataque frontal contra la administración de justicia. No les gustan las decisiones, en vez de acatarlas entonces vamos a ver como atacamos a los magistrados o a los jueces que las toman
Entonces yo si siento mi protesta por eso, hay medios jurídicos para cuestionar estas decisiones, repito, si esas personas consideraron que yo estaba impedido, por qué no me recusaron, nunca me recusaron, yo tampoco me consideré impedido. Si no están de acuerdo con el rechazo, pues presenten el recurso de apelación que ya lo presentaron, susténtenlo y que sea el Consejo de Estado el que revise esa decisión. Y en lo que tiene que ver con el aspecto de mi ética profesional, de mi ética como juez, pues entonces presentar la queja formal ante la Comisión de Disciplina y yo atenderé el llamado que me haga para responder por eso, pero no, no cogiendo verdades a medias para hacer este tipo de publicaciones. Yo, en estos días, voy a presentar ante la revista Cambio y ante el periodista, una solicitud de rectificación, porque es que me parece sumamente grave lo que está haciendo el periodista, que repito me sorprende muchísimo.
Escrito por: REDACCIÓN ÚLTIMA HORA NOTICIAS
Tomado de: https://ultimahoraboy.com/
