Jaime Fernández Hernández, ingeniero agrónomo, especialista en Gestión Ambiental y Fitomejoramiento. Foto: archivo particular
Los principales beneficios de los bosques y la reforestación al medio ambiente se relacionan con la fijación de carbono y producción de oxígeno.
La temperatura y el CO2 influyen en el calentamiento global y afectan el clima de la tierra, es así como la tala y quema de los bosques y praderas, la producción de metano y la quema de combustibles fósiles, permiten la producción de grandes cantidades de gases que se añaden a los que se liberan en forma natural en la atmosfera, promulgando el efecto invernadero y el calentamiento global.
Estos factores tienen como consecuencia: el cambio intempestivo del clima principalmente en los fenómenos de El Niño y de La Niña. El fenómeno de El Niño se debe al calentamiento del agua del océano pacifico, al aumentar la temperatura provoca sequias, pérdida de especies animales y vegetales, escasez de alimentos, desplazamientos de habitantes, presencia de enfermedades en humanos y animales.
El fenómeno de La Niña se presenta por el enfriamiento anormal de las aguas ecuatoriales del océano Pacífico y la presencia de los vientos Alisios, principalmente en la zona de convergencia intertropical, originando fuertes lluvias muy superiores a lo acostumbrado, produciendo inundaciones en cultivos y poblaciones, daño en carreteras por deslizamientos y pérdida de vidas.

Algunos investigadores indican que la deforestación colabora en el calentamiento global, debido a las labores antrópicas realizadas por quienes se dedican a las actividades agropecuarias para ampliar la frontera de producción, costumbre que ha sido heredada desde la Colonia, la cual es causada por la quema del bosque o por medio de la labranza mal manejada, esta costumbre permite la destrucción de bosques, y por tanto desaparición de especies vegetales y animales, microrganismos y otros seres que son indispensables para la red alimenticia de los seres vivos.
En la deforestación interviene varios aspectos que afectan el desarrollo de la biota y del suelo en los siguientes aspectos:
1- Disminución de la fertilidad del suelo a través del tiempo.
2- Causa erosión del suelo, puesto que el suelo desnudo permite la erosión laminar eólica (por el viento), o hídrica (por escorrentía en épocas de lluvia). La erosión afecta a la fertilidad de los suelos, permite el arrastre de materiales que perjudican las vías carreteables, influye destrucción de las viviendas, colmatación de las fuentes de agua en ríos y quebradas
3- Perdida de fauna, principalmente de las especies que necesitan alimentarse del bosque, como son aves, mamíferos, insectos y otros seres de la cadena de la vida.
4- Perdida de la microbiótica, principalmente de microorganismos, tales como bacterias, arqueas, protozoos, algas hongos, elementos de gran importancia para el desarrollo de la red la biótica.
5- Afectación de captación de CO2, muy importante para la producción de oxígeno, así una hectárea de árboles puede absorber seis toneladas de bióxido de carbono al año-, se dice que se requieren 22 árboles para suplir la demanda de oxígeno de una persona al día.
6- La deforestación afecta también el ciclo del agua, sin vegetación es imposible la transpiración de las plantas para completar el ciclo.
Las quemas causan deforestación, en alto grado termina con especies arbóreas, arbustivas, pastizales y pajonales, elementos importantes la existencia de seres animales y vegetales de gran importancia para el equilibrio ecológico entre especies. En el 2023 se registraron 1.987 incendios forestales afectando bastantes hectáreas de bosques y praderas (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, Ungrd).
La importancia de la reforestación
Los problemas causados por la deforestación y la erosión se pueden recuperar con la reforestación y la forestación con especies nativas y foráneas que no se han invasivas, y así construir sistemas ecoforestales que permitan beneficios ambientales, económicos y culturales, generando la aceptación de estrategias orientadas a su conservación, tales como la restauración, la preservación y desarrollo sostenible de los sistemas ecológicos. La reforestación mitiga el cambio climático, reduce la concentración de CO2, disminuye el calentamiento global y permite la seguridad alimentaria.

Los principales beneficios de los bosques y reforestaciones al medio ambiente se relacionan con la fijación de carbono y producción de oxígeno, estos contribuyen a la reducción de los efectos por los gases de efecto invernadero sobre el cambio climático. Los bosques de otra forma también contribuyen a la conservación y restauración de las cuencas hidrográficas, permitiendo la regulación de los recursos hídricos y edáficos, así como la conservación y renovación de la biodiversidad.
Comparto en este artículo la reforestación realizada en la vereda Monquirá del municipio de Sogamoso en el 2006, que se llevó a cabo con el propósito de recuperar un predio que presentaba suelo estéril debido a la ejecución de cultivos por muchas décadas, al mal uso de maquinaria de labranza y pérdida del suelo orgánico por escorrentía y por arrastre.
Las especies empleadas en la reforestación fueron:
1- Mangle (Escallonia pendula Ruiz&Pav. Pers). Conocido como mangle de tierra fría, se adapta bien entre 2.400 y 3100 m.s.n.m.; se usa en ebanistería, facilita sombra en los sistemas agroforestales, se usa como cerca viva, protección de suelos erosionados y fuentes hídricas. Su propagación se hace por semillas y por estacas. Puede alcanzar altura hasta de 12 metros.
2- Acacia (Acacia melanoxylon R.Brown). Se adapta desde los 2.000 hasta los 3.100 m.s.n.m. La madera es usada para postes y para leña, sirve para la recuperación de suelos erosionados, es una especie fijadora de nitrógeno. Alcanza una altura hasta de 15 metros y la propagación se hace por semillas.
3- Sauco (Sambucus peruviana H.B.K.). Se adapta desde los 2.000 hasta los 3.000 m.s.n.m. Se propaga por estacas y se usa como planta medicinal y forrajera, melífera; los frutos atraen las aves y se emplea como cerca viva.
4- Mano de oso (Oreopanax floribundum H.B.K.). Se adapta desde los 2.000 hasta los 3.100 m.s.n.m. Alcanza hasta los 10 metros de altura y se propaga por semilla; se usa en carpintería y los frutos alimentan la avifauna.
5- Arrayán (Myrcianthes leucoxyla Ortega). Se adapta entre los 2.400 y los 3.100 m.s.n.m. Se propaga por semilla, es melífera y alimento para avifauna; es medicinal y aromática.
6- Calisitemo rojo o árbol del cepillo (Callistemon citrinus). Originario de Australia, alcanza hasta los 10 metros de altura, se multiplica por semillas y por esquejes, se usa en medicina como antiséptico, expectorante y broncodilatador y como planta ornamental. También se emplea como insecticida.
7- Eugenia (Eugenia uniflora L.). Se propaga por semillas y se usa para cercas vivas, alimento para avifauna.
En programas de reforestación se recomienda realizarlo con diferentes clases de especies arbóreas, arbustivas y herbáceas, con el fin de que el suelo esté cubierto para mejor conservación de la humedad, mejor drenaje de agua de escorrentía, multiplicación de bacterias, hongos y microorganismos que intervienen en el desarrollo en los sistemas bióticos y abióticos.
Es importante plantar especies que tengan diferentes características de uso, tales como ser maderables, alimenticias, forrajeras, medicinales, aromáticas, para la avifauna, melíferas de insectos y aves, que produzcan flores de bastante colorido, que sean protectoras de nacimientos de agua, de ríos y quebradas, especies arbóreas que sirvan para protección de cultivos y de la ganadería.
En la reforestación también es muy importante desde el momento en que se realizan los trasplantes de los arbolitos revisarlos, cuidarlos y administrar las condiciones, elementos y podas hasta que permitan un adecuado desarrollo vegetativo.
Las diferentes especies arbóreas sembradas en la vereda Monquirá han mejorado la fertilidad del suelo, la presencia de microrganismos, prevención de la erosión del suelo, presencia de aves alimentándose, supervivencia de insectos que permiten el equilibrio ecológico, restauración de especies vegetales endémicas que habían desaparecido, entre estas, algunos pastos y especies semileñosas y rastreras.
* Por Jaime Fernández Hernández, especial para Boyacá Sie7e Días
* Ingeniero agrónomo, especialista en Gestión Ambiental y Fitomejoramiento.
Tomado de https://boyaca7dias.com.co/
