Frases destacadas del presidente Gustavo Petro durante la presentación en la COP16 de la Coalición Mundial Paz con la Naturaleza

Foto: Juan Diego Cano – Presidencia

  • Hacer la COP16 de biodiversidad en Cali no ha sido un acto de generosidad o de coincidencia; es que aquí está la capital de la biodiversidad del mundo. 
  • Pareciera que quisiéramos hacer la toma de decisiones, que tienen que ver con la vida de cada persona, que tienen que ver con la humanidad, lejos de la humanidad. 
  • Nos preocupa que la humanidad proteste, nos preocupa que la humanidad quiera tomar las decisiones, nos preocupa la democracia global, cuando estamos tratando ni más ni menos que de la vida misma de la humanidad, en el comienzo de los tiempos de extinción. 
  • Hay que meterles democracia a las decisiones; un nuevo sistema mundial tiene que ser recreado, que junte las bases de la sociedad humana y la civilización humana a la toma de decisiones fundamentales. 
  • Es la codicia la que está guiando el quehacer alrededor de temas tan fundamentales como la crisis climática o la muerte de la biodiversidad, que no es más que la muerte de la vida, que no es más que la muerte de la humanidad, la codicia contra la vida, la codicia contra la humanidad. 
  • Se necesita otra manera de producir, otro modo de producir para resguardar la vida planetaria y la vida de la humanidad. 
  • ¿Que el mercado va a superar por sí mismo la crisis climática si se pone una tasa carbón? Así podemos morir hasta el último ser humano pensando que el mercado nos va a salvar. El mercado muere antes de la humanidad. 
  • Si seguimos obsesionados con que el mercado financiero, actuando libremente, va a resolver los mecanismos de financiación del comienzo de la extinción de la humanidad, simplemente nos estamos equivocando, cuando se nos agota el tiempo, donde no podemos perder ya ni un segundo ni una hora del tiempo humano, del tiempo vital.
  • En la explotación está la explicación del fin de la humanidad, porque la otra cara de la codicia es la explotación de los seres humanos.
  • En las fábricas de la codicia se está construyendo no la riqueza del mundo, no la estabilidad económica del mundo, sino que se está construyendo la muerte de nosotros mismos, de nuestros hijos, de nuestros nietos, de todos y de todas.
  • Nuestros países, nuestras economías, nuestra sociedad y la mayor parte de la humanidad viven pagando una prima de riesgo que no es del mercado, porque dicen que nosotros somos riesgosos. Nos ordeñan, literalmente. Nos explotan, literalmente.
  • Yo me pregunto hoy quién es más riesgoso económicamente en el mundo. El riesgo no es si se pierde el dólar, el riesgo es si se pierde la vida.
  • Los países más riesgosos de la Tierra son los que más emiten CO2, es decir, los países ricos.
  • ¿Nos hemos dado acaso cuenta de que, si eliminamos la prima del riesgo, tenemos más capacidad como países para invertir en el clima y en la vida?
  • Si el petróleo genera dólares y van a los fondos de capital y los fondos de capital prestan a los países del Tercer Mundo con prima de riesgo, pues el petróleo está haciendo una doble labor mortal: genera el CO2 que va a la atmósfera y produce el problema, porque lo usan para ampliar y maximizar la codicia y, al mismo tiempo, el dinero que se produce termina endeudando a toda la humanidad.
  • La codicia y la sensación de no dejar que los otros puedan ser también ricos no permite un pacto en las Américas que solucione la migración, porque si en estas tierras no hay hambre ningún latinoamericano se va de estas tierras hermosas al desierto.
  • Este es el comienzo de la extinción y, por tanto, se necesitan métodos y políticas de urgencias inmediatas y que no habíamos visto antes.
  • Un poder público global democrático, una democracia global, solo es posible si los pueblos del mundo pueden hablar todos sin bloqueos, sin diferenciaciones religiosas o políticas o de sistemas.
  • No es el ser humano el que planifica, nos dicen, es el mercado, que como una especie de dios extraño nos planifica la vida. ¿Quién dijo eso? Nos ha planificado es la muerte. ¿O qué produce la crisis climática sino es la codicia dentro del mercado?
  • Aquí está el pueblo de la fiesta. Aquí está el pueblo de la salsa, el pueblo de la alegría y de la cultura, rodeándonos. Aquí no hay una amenaza del pueblo contra ustedes. Hay generosidad y manos tendidas, porque esperan de ustedes que esa misma generosidad se tienda también con una mano no solo al pueblo de Cali, del Valle del Cauca, sino a la humanidad entera.
  • La revolución es una fiesta. Es el momento de comenzar una fiesta mundial, porque si no la comenzamos nos van a llenar los pueblos y ciudades de cementerios, y eso no queremos​

(Fin/fca)

Tomado de https://presidencia.gov.co/

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