Este espacio de diálogo conjunto será fundamental para recuperar la zona destruida por un reciente incendio.

La Gobernación de Boyacá a través la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, junto a Corpoboyacá, los gobiernos municipales y representantes de la academia y las comunidades, acordaron coordinar acciones que contribuyan con el fortalecimiento de la resiliencia del Parque Natural Regional La Cortadera.

Este esfuerzo colectivo involucra particularmente a las alcaldías de Siachoque, Toca, Pesca y Rondón.

El plan consta de dos fases:
1. Restauración pasiva mediante la protección del área afectada.
2. Restauración activa con siembra de especies nativas del mismo páramo.

En la mesa de trabajo se determinó que ambas metas tendrán componentes sociales asociados a la educación y la comunicación.

«Tenemos un gran reto y es, en primer lugar, que esto no vuelva a presentarse. Por eso nuestra postura es que debe haber un responsable identificado. (…) Vale la pena respaldar a Bomberos para que cuenten con las herramientas que nos lleven a esos responsables con sanciones representativas. En la ley ya está tipificado el ecocidio como delito que tendría, incluso, privación de la libertad», señaló Fabio Medrano, secretario de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

El funcionario también propuso que el ecosistema afectado se mantenga protegido para evitar actividades antrópicas en su interior que limiten su capacidad de recuperación.

«Muchos frailejones se mantienen vivos y a la espera de lluvia», aseguró.

En el proceso de reforestación que sucederá solo cuando haya transcurrido al menos un año y medio, la Gobernación de Boyacá aporta una parte del proyecto de más de 26.000 millones de pesos, los cuales serán destinados a la protección y conservación de Complejo Paramuno Tota – Bijagual – Mamapacha, que es el que contiene al Parque Natural Regional La Cortadera.

“Algunos predios priorizados en la iniciativa no serían los mismos devastados por las llamas, pero sí hacen parte de un corredor biológico que seguramente es el sostén ecosistémico de esa área», dijo Medrano.

El secretario inspeccionó el lugar. De allí fueron extraídas algunas semillas que se propagarán en el vivero departamental ubicado en el Jardín Botánico José Joaquín Camacho en Tunja.

La idea es dispersarlas con un dron en la zona del incendio. Esas semillas se convertirían en plántulas y luego ocurrirá la reforestación expuesta en la mesa.

De esta forma, las partes involucradas buscan garantizar que La Cortadera recupere su fortaleza y rol como fuente de vida para la región.

(Fin / Deisy A. Rodríguez Lagos – UACP).
Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo.

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