Fotografía: Corpoboyacá

En un esfuerzo para preservar la biodiversidad única de Boyacá, la Subdirección de Ecosistemas y Gestión Ambiental de Corpoboyacá lidera un proyecto de Formación en conservación de Aves e investigación comunitaria, en jurisdicción de Corpoboyacá.

En esta ocasión se realizó la convocatoria para dar inicio al proceso en las remotas veredas de Tunjita y San Antonio, en Miraflores. Estas zonas, de difícil acceso, son un verdadero santuario de flora y fauna, albergando especies amenazadas y ecosistemas que no se encuentran en ningún otro rincón del país.

Según Óscar Morales, biólogo de la subdirección, “con el objetivo de fortalecer los procesos de conservación y empoderar a las comunidades locales, se convocó a los habitantes de estas veredas, quienes aceptaron el reto de participar en las capacitaciones que se extenderán a lo largo de todo el año. Queremos que las comunidades, que ya son expertas en el conocimiento de su territorio, se conviertan en los principales investigadores y defensores de su propio entorno».

Estas capacitaciones, que combinarán clases virtuales y presenciales cada 15 días, culminarán a finales de 2025 con un grupo comunitario capacitado en identificación y conservación de aves y la generación de unos proyectos de investigación comunitaria, de acuerdo con la estrategia, que lleva años en marcha. Este programa ya cuenta con grupos establecidos en lugares como Serranía el Peligro, Serranía de Las Quinchas, Bosque seco del Chicamocha, el lago de Tota, Páramo del Cocuy y Güicán, lugares que se priorizan por ser ecosistemas estratégicos que albergan especies amenazadas o endémicas de aves, manifestó la funcionaria Claudia Rivera.

“El enfoque de Investigadores Comunitarios se basa en la participación de las comunidades, quienes, además de contar con un vasto conocimiento práctico del entorno, preservan saberes ancestrales que se transmiten de generación en generación. Este conocimiento, que muchas veces supera en profundidad a los enfoques técnicos, se convierte en una herramienta poderosa para la conservación”, explicó Morales.

A renglón seguido expuso que, “las personas que viven en estos lugares son los verdaderos guardianes de la naturaleza. Su conexión con la tierra y la biodiversidad es inigualable. Nosotros, los científicos, solo estamos aquí para guiarlos y darles las herramientas necesarias para que ellos puedan investigar y proteger lo que tanto conocen», subrayó el biólogo.

El proyecto en Miraflores forma parte de una iniciativa más amplia que busca consolidar a las comunidades como aliadas clave en la conservación ambiental, convirtiéndolas en actores fundamentales en la preservación de los ecosistemas de Boyacá y Colombia. En una era donde la protección de la biodiversidad es más urgente que nunca, esta estrategia no solo potencia la investigación científica, sino que también promueve la justicia ambiental, dando voz y protagonismo a quienes han sido históricamente los guardianes invisibles de nuestra naturaleza.

Redacción: Lorena Carolina Quintana Balaguera

Tomado de https://corpoboyaca.gov.co/

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