La comunidad del barrio Libertador de Tunja enfrenta serias dificultades para acceder a actividades de bienestar social promovidas por la administración municipal, debido a que carece de un salón comunal y a que el polideportivo del sector continúa sin ser entregado oficialmente tras meses de espera.

Vecinos y líderes comunales denuncian que la falta de estos escenarios impide la realización de brigadas de salud, esterilizaciones de animales, programas para adultos mayores y otras iniciativas que requieren de un espacio físico. Según el presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC), Javier López, funcionarios de diferentes secretarías de la alcaldía le han solicitado el préstamo del polideportivo o del salón comunal para realizar actividades, sin tener en cuenta que el primero permanece cerrado y el segundo nunca ha existido en el sector.

“Nos piden el polideportivo para brigadas de salud o programas para adultos mayores, pero ese escenario no está en funcionamiento. Y también nos piden el salón comunal, cuando aquí nunca hemos tenido uno”, relató López, quien considera insólito que los equipos de trabajo de la administración desconozcan la situación real del barrio.

El líder comunal aseguró que este tipo de episodios reflejan la desarticulación entre las distintas dependencias municipales. “Se nota a leguas que no hay un trabajo articulado y esto conlleva a mucha desinformación”, afirmó, al señalar que, en ocasiones, ni los mismos funcionarios saben a quién corresponde gestionar estos espacios.

López recordó que han pasado más de tres meses desde la última visita de la Secretaría de Infraestructura y el consorcio encargado de la obra del polideportivo, sin que se concrete su entrega oficial. Ante ello, manifestó su inconformidad con las críticas que recibe por parte de algunos funcionarios y autoridades locales: “Me cuestionan al decir ellos que, ¿qué pasará con el presidente de la junta que nada hace por el barrio? También algunas autoridades locales me cuestionan al decir ellos que, ¿cómo es que ese barrio tan grande no tenga un salón comunal? Insólito, de verdad, insólito”, expresa López en medio de la incredulidad de que sea la administración municipal la que haga esa exigencia a la comunidad y no al revés, como suele ser.

Los habitantes también han reclamado atención frente al mal estado de la malla vial del sector, otro de los problemas que limita la calidad de vida en la zona. “A mí me abordan por la calle, por donde quiera que voy, el decir de ellos: ‘Presidente, ¿qué pasa con el polideportivo? ¿Cuándo lo vamos a tener?’ ‘Presidente, ¿y qué pasa con la malla vial? Mire cómo está’”, cuenta el dirigente comunal.

En cuanto a la administración del polideportivo, la comunidad ha expresado que lo ideal sería que quedara en manos de la Junta de Acción Comunal, como ha ocurrido en el pasado. Sin embargo, si la decisión del alcalde es entregarlo al Instituto para la Recreación y el Deporte de Tunja (IDRD), lo aceptarían con resignación, aunque sin estar de acuerdo. “Obviamente, yo personalmente no estoy de acuerdo y la comunidad tampoco en que este escenario sea administrado por el IDRD de ninguna manera (…) pero si en últimas es ese capricho del alcalde, pues no tenemos otra”, señaló López.

Tomado de: Periódico El Tunjano

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