Tras una investigación liderada por el Periódico El Tunjano ante la ausencia de reportes públicos sobre las finanzas de la festividad, se logró establecer que la ciudad no recibió ingresos en efectivo por concepto de boletería. Aunque la comercialización de palcos y entradas VIP durante la versión 70 del Aguinaldo Boyacense generó más de 1.550 millones de pesos, la Alcaldía de Tunja confirmó que estos recursos nunca llegaron a la tesorería. Por el contrario, se manejaron íntegramente bajo una figura de contraprestación en especie que en la práctica sirvió para financiar los costos más altos del mismo evento.

De acuerdo con la información obtenida por este medio, el valor de la supuesta contraprestación recibida por el municipio se tasó en 988.250.000 pesos. Este monto se utilizó para cubrir diversos servicios logísticos y operativos entre los que destaca un excedente de pago para el artista Nicky Jam por 320.000.000 de pesos junto al servicio de coordinadores logísticos por 137.100.000 pesos. Otros rubros incluidos bajo este modelo fueron el alquiler de cerramiento y muros de contención por 172.980.000 pesos, sumado al costo de la pirotecnia utilizada como efectos visuales en las presentaciones de los artistas por un valor de 55.800.000 pesos.

La interpretación de las cifras oficiales permite ver que el beneficio de esta compensación no fue para el municipio sino para la operatividad del propio espectáculo. Gastos como los 62.4 millones de pesos en baños químicos o los 32 millones en alimentación para artistas demuestran que el dinero pagado por los ciudadanos en taquilla se quedó en la logística interna de la fiesta. Lo que la Alcaldía presenta como un balance de ingresos es en realidad el reflejo de un evento que el municipio tuvo que patrocinar por partida doble, ya que primero aportó los 4.700 millones de la nómina principal (https://www.facebook.com/share/p/1FU4vBpnJJ/) y luego renunció al recaudo de boletería para cubrir incluso los efectos especiales y el brillo de los shows privados.

El informe detallado añade que de la millonaria venta de entradas solo se destinaron 155.035.211 pesos al pago de contribuciones parafiscales e impuestos de espectáculos públicos. Este esquema administrativo deja en evidencia que el riesgo y el gasto lo asume el municipio con los impuestos de los tunjanos, mientras que la liquidez generada por el público se diluye en facturas de servicios complementarios que no dejan un beneficio real ni tangible para el desarrollo de la capital boyacense.

Tomado de:  Periódico El Tunjano

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *