La iniciativa escolar se destacó por rescatar semillas nativas del territorio boyacense y herramientas pedagógicas de agricultura sostenible, mientras se transmitían saberes ancestrales.
Con una apuesta pedagógica centrada en la agricultura escolar y los saberes ancestrales, los estudiantes y la docente de la Institución Educativa Técnica Nuestra Señora de Nazareth, sede Zanja Abajo, de Chinavita, fueron finalistas del Concurso Mundial de las Huertas, organizado por la fundación francesa sin ánimo de lucro LANDESTINI, liderada por sus cofundadores Fanny Agostini y Henri Landés.
El concurso cuenta con el apoyo de la red de huertas educativas de Colombia, la Fundación Vetable Garden World Cup, la Asociación Española de Educación Ambiental (AEEA) y la Fondation Louis Bonduelle.
El certamen busca reconectar a los niños con el cuidado de la tierra, la alimentación sana y la cooperación a través de una herramienta pedagógica muy concreta: ‘La huerta’. La docente boyacense Claudia Patricia Espitia Martínez, de mencionada institución educativa, se presentó a esta iniciativa y desarrolló, de manera pedagógica y creativa, cada uno de los retos dispuestos por la organización.
Ella fue ganadora en cada uno de estos retos (categoría primaria) mostrando la conexión con la tierra, mediante el trabajo de la siembra de semillas nativas en la huerta escolar, la creación de bancos de germoplasma, interconectando la cultura ancestral con sus estudiantes; rescatando y custodiando semillas y saberes y logrando promover en sus estudiantes una nutrición equilibrada, por medio de la agricultura sostenible en la escuela, para fortalecer la soberanía alimentaria en la región.
Concurso de trascendencia universal
Esta convocatoria fue publicada para todas las instituciones educativas a nivel mundial, que van desde preescolar hasta la universidad, con una dinámica colectiva para aprender, jugar y compartir en red, así mismo, apoyan a los docentes mediante la participación en conferencias digitales, la comunidad WhatsApp y recursos didácticos.
“El concurso busca premiar 12 categorías con diferentes grupos de edad y, a su vez, es muy entretenido porque desarrolla actividades que apoyan la transversalidad escolar. Actualmente participan más de 340 colegios de países como Francia, Italia, Noruega, España, Colombia, México, Chile, Argentina y Portugal, entre otros. Son cinco idiomas diferentes y más de 11.000 jóvenes entusiastas que se unieron a una dinámica única donde debían desarrollar tres retos para mostrar el trabajo de cada institución”, comentó la docente.
Sobre los retos
Así se desarrolló cada reto para lograr clasificar:
• Reto 1: Presentación de un video creativo donde los estudiantes exponen la huerta escolar con los diferentes cultivos y el entorno de la institución.
• Reto 2: Realizar un intercambio de semillas con otra institución educativa. Para esa actividad se vinculó el Liceo Claparede del municipio de Guateque, que con una caja viajera decorada por los niños con material vegetal, se enviaron 22 clases de semillas, una carta escrita por los estudiantes con las instrucciones de siembra y una muñeca campesina de nombre ‘Semillita’.
Las semillas compartidas fueron recolectadas del banco de semillas elaborado con los padres de familia, abuelos y comunidad campesina. Los estudiantes que la recibieron se comprometieron a convertirse en guardianes de semillas, sembrarlas, cosecharlas y compartirlas para mantener la cadena de custodia.
• Reto 3: Investigar sobre un producto de la región y elaborar una receta con los estudiantes.
Para el desarrollo de este reto se realizó una encuesta dentro de la comunidad educativa y se eligió la Guatila como producto típico y ancestral. Se investigó la receta de la “arepa de güiba” con los abuelos de la región, se documentó, se escribió y se organizó su preparación con la dirección de una abuela y los estudiantes dentro de la institución.
Los estudiantes con sus propias manos elaboraron la arepa de güiba, logrando la unión de dos generaciones, mientras que simultáneamente se transmitía información y saberes del campo boyacense, se consiguió la semilla y se sembró en la escuela para mantener la semilla y continuar la tradición.
El próximo 18 de junio será la entrega de resultados finales en una ceremonia virtual donde se conocerán los ganadores por países y categorías.
(Fin – Juan Diego Rodríguez Pardo-UACP).
Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo.
