Entre diciembre de 2025 y enero de 2026, en el departamento se reportaron 41 personas lesionadas por pólvora, entre ellas, 11 menores de edad.
El 31 de octubre, Día de los Niños, es una de las fechas que más esperan niñas, niños y adolescentes para elegir un disfraz, compartir con los compañeros, recorrer las calles en familia y disfrutar de los dulces. Sin embargo, detrás de la diversión existe un riesgo que no se puede ignorar: la manipulación de pólvora y las lesiones que puede causar, incluso en quienes no la encienden.
Durante la temporada de vigilancia intensificada de diciembre de 2025 a enero de 2026, Boyacá reportó 41 personas lesionadas por pólvora, entre ellas, 11 menores de edad, según el balance de la Secretaría de Salud departamental. A esto se suma que 18 personas resultaron lesionadas mientras observaban estos elementos.
Estas cifras son un llamado a reforzar la prevención y a evitar que una celebración termine en una urgencia médica.
Para la comunidad educativa, el mensaje es fundamental: la protección de los estudiantes también se construye enseñando a reconocer los peligros, tomar decisiones seguras y pedir ayuda cuando una situación representa un riesgo.
Por eso, la prevención no debe quedarse en una recomendación de temporada; debe ser un compromiso compartido entre la escuela, las familias y la sociedad.
¿Cómo proteger a los estudiantes en esta fecha?
Madres, padres y cuidadores son los primeros responsables de acompañar a los menores durante esta celebración. Es importante que conozcan sus recorridos, permanezcan pendientes de ellos y no permitan que compren, reciban, almacenen o manipulen pólvora. Ningún artefacto pirotécnico es seguro para que un niño o adolescente juegue con él.
Desde las instituciones educativas, docentes y directivos pueden fortalecer el mensaje mediante conversaciones en el aula, actividades pedagógicas y orientaciones a las familias. Hablar sobre el autocuidado, la prevención de lesiones y la importancia de alejarse de situaciones peligrosas permite que los estudiantes comprendan los riesgos y sepan cómo actuar.
Estas son algunas recomendaciones para tener en cuenta:
* Para las familias: acompañar a los niños y niñas durante sus recorridos, acordar horarios y lugares seguros, y mantenerlos alejados de cualquier elemento pirotécnico.
* Para los docentes: promover mensajes de prevención y autocuidado, y recordar a los estudiantes que deben informar a un adulto si encuentran pólvora o ven a alguien manipulándola.
* Para los estudiantes: no comprar, encender, recoger ni jugar con pólvora. Si encuentran un artefacto, deben alejarse sin tocarlo y avisar inmediatamente a un adulto de confianza.
* Para todos: elegir celebraciones con disfraces, juegos, actividades culturales y espacios de encuentro que no pongan en peligro la integridad de los menores.
Si ocurre una quemadura, actuar a tiempo es fundamental
Si un niño, niña o adolescente resulta lesionado por pólvora debe recibir atención médica inmediata. No se deben aplicar pasta dental, aceites, café, cremas ni remedios caseros sobre la quemadura, ni reventar ampollas. Mientras llega la ayuda, se debe evitar manipular la lesión y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia. Ante una situación grave, se puede llamar a la línea 123.
Un mensaje para los estudiantes
Se espera que este Día de los Niños deje recuerdos felices, no heridas. Que puedan disfrutar un disfraz, compartir con amigos, reír y volver a casa con muchas historias que contar.
«Si alguien te invita a encender pólvora o te dice que no pasa nada por jugar con ella, recuerda que puedes decir que no. No necesitas demostrar valentía arriesgando tu cuerpo. Si encuentras pólvora, no la toques: aléjate y cuéntaselo a un adulto de confianza. Cuidarte también es una forma de cuidar a tus amigos y a las personas que te quieren», recomienda Marcela Blanco Pedroza, secretaria de Educación de Boyacá.
Desde la Secretaría de Educación de Boyacá se invita a las familias, docentes, directivos y comunidades educativas a unir esfuerzos para que esta fiesta infantil sea una celebración segura para todos los estudiantes.
La prevención comienza con una conversación, se fortalece con el ejemplo y se demuestra en cada decisión que protege la vida.
«Porque detrás de cada niño hay una familia que lo espera, unos amigos que quieren seguir compartiendo con él y muchos sueños por cumplir. Este Halloween, que la alegría llegue a las instituciones educativas y hogares sin pólvora. La infancia merece celebrar, aprender, jugar y crecer segura», recalcó la secretaria de Educación.
(Fin / Daniel Garavito – UACP).
Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo.
