Escrito por: JULIO CÉSAR CORREDOR
Hoy comienzo esta columna
A los lectores retando
A ver si leen estas líneas
Entonando y trovando.
No sé si ustedes se atrevan
O se me hacen los Macacos
Porque si le digo a un paisa
Esos sí que son berracos.
Si lo intentó, mis felicitaciones, si lo logró, mis respetos, porque nunca había visto una trova tan mal armada… pero bueno, al final la intención era recordar esa frase que con frecuencia escuchamos cuando alguien se quiere referir al notable desarrollo que tienen en esa región, comparada con otras partes del país: ‘esos paisas sí que son berracos.
Y efectivamente, sin necesidad de análisis exhaustivos o estudios provenientes de una reconocida universidad, es una verdad que, a veces, por ego regionalista no queremos aceptar, negándonos a ver el sinnúmero de ejemplos palpables que saltan a la vista.
Porque tampoco es mentira que ellos con su “eh Ave María pues ome”, nooo, así no, repítalo con su acento “eh Ave María pues ome: son capaces de venderle hasta el desinfectante para la piscina que su casa no tiene.
Y no se trata de que tengan una neurona más, o que, pasando Puerto Boyacá, abunden las lámparas de Aladino, simplemente es que para ellos su región es un objetivo conjunto y no desperdician cualquier oportunidad para hacerla sonar, faena que en la tierra del sumercé ha sido prácticamente imposible asimilar.
Al contario, aquí, pese a que contamos con innumerables y envidiables escenarios naturales, históricos, simbólicos e inmateriales, reflejo de memorias, y expresiones que nos han caracterizado a lo largo del tiempo, no los aprovechamos para el desarrollo económico que tanto necesita la región. La gran mayoría de ellos están colonizados por el polvo del abandono ante la desidia y falta de visión, o en el peor de los casos, destruidos de tajo por el maximalismo que se está apoderando del país y que como borregos queremos imitar.
El más reciente caso sucedió en la Perla de Boyacá, la que en 1995 demostró que cuando se quiere se puede y con honores descolló como sede de los Campeonatos Mundiales de Ciclismo. Solo que ahora fue noticia internacional porque a su alcalde, invadido por el puritanismo absolutista, se le ocurrió derribar un monumento dizque para acabar con “los espacios de la muerte”.
¿Ustedes se imaginan la estatua de Cesar Rincón, en poder de los paisas? Hoy sería un espacio que le proporcionaría posibilidades de sustento a cientos de ciudadanos, incorporado como punto de recorrido turístico de una historia que, gustes o no, es y será parte de nuestra evolución.
Y si no, miren como transformaron la comuna 13, uno de los escenarios más sangrientos de la historia reciente de nuestro país. Aquí no, aquí borramos de tajo o simplemente dejamos a medias y en el olvido, mientras se diluye la posibilidad de captar recursos. Por eso hemos perdido cientos de posibilidades de ser epicentro de importantes eventos tanto nacionales como internacionales.
Ya en el pasado, José Pekerman, entonces técnico de la selección Colombia, vino a estas tierras pensando en convertirlas en sede para los entrenamientos en altura, porque los expertos dicen que las condiciones geográficas de la zona centro del Departamento son inmejorables para la adecuación física. El argentino, llegó, miró y se fue. El estadio de la Independencia no tenía la infraestructura apropiada. Hoy, 10 años más tarde, el escenario sigue igual o peor, por lo que eventos de los que hemos podido ser protagonistas se han esfumado.
Esto, por citar un solo ejemplo, al que podríamos sumar el auditorio José Mosser, los Cojines del Zaque, la casa de las seis ventanas, el cerro de Bolívar y muchos otros que en la actualidad son la muestra clara de un atraso inatajable.
O les parece poco, que teniendo todos estos y muchos otros atractivos ¿estemos ad portas de perder la única ruta aérea que nos comunica con el mundo exterior?
Simplemente porque ni a las gallinas les aprendemos, ellas cacaraquean su huevo y le dicen al mundo que están triunfando, pero nosotros no somos capaces de hacerlo, seguramente porque ni huevo tenemos.
Tomado de: https://ultimahoraboy.com/
