Desde el año 2012 en Gámeza se está sufriendo de remociones en masa en los sectores Guantó, Motua, La Villa y Los abales de la vereda La Capilla, por lo que la Administración Municipal y la comunidad han venido buscando las opciones para controlarlas, pero actualmente se ha incrementado el riesgo por la cantidad de agua acumulada en el sector.

La primera tarea fue quitar las aguas, por lo que se prohibió que brotara el agua de las albercas y que se dejaran las mangueras usadas para el regadío abiertas para así evitar la acumulación de líquido. Se han venido atendiendo las solicitudes, puesto que son 11 las familias que estarían en riesgo por la remoción.

De acuerdo con el alcalde, José Alirio Ochica Pérez, el pasado lunes se hizo una reunión con el Comité Municipal de Gestión del Riesgo para llegar a acuerdos, por ejemplo, se les planteó la opción de dejar sus predios mientras se busca la opción para mitigar la situación, mientras tanto la alcaldía les pagaría el arriendo, pero hay quienes no quieren dejar sus tierras.

“Nosotros estamos, a través de mandatos con la comunidad, haciendo el control de las aguas, pero es necesario que las personas nos permitan entrar a intervenir en sus predios”, dijo el alcalde, quien explicó que si bien es cierto la remoción empezó en 2012 había bajado la intensidad, pero el año pasado a raíz de la ola invernal, se incrementó el riesgo y ya en diciembre se perdió una vivienda.

Ya se han golpeado puertas en el orden nacional, donde les pidieron que hicieran el censo y presentaran un proyecto ante la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo para ver cómo podía ayudar la nación para atender a estas familias. Este aspecto también fue socializado el lunes anterior en la reunión que se tuvo en el municipio.

Manifestó el burgomaestre que las administraciones anteriores habían buscado soluciones, por ejemplo en 2012, que la nación entregara recursos para unas familias afectadas y que se construyeran viviendas a los damnificados, pero desafortunadamente las casas nuevas fueron entregadas, en su mayoría a familias que no vivían en el sector, es decir que no eran de las afectadas por la remoción en masa.

“Con los congresistas no ha sido posible la comunicación, uno les timbra para poder gestionar y no le contestan. Uno es consiente que se necesita el empujoncito de ellos para gestionar recursos”, dijo Ochica al referirse a las peticiones que podrían hacerse desde el Congreso de la República.

Escrito por: LORENA QUINTANA

Tomado de https://ultimahoraboy.com/

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