
Luis Francisco Lagos
La fase clasificatoria rumbo al Mundial 2026 llegó a su fin y Colombia, con toda justicia, aseguró un lugar en la máxima cita del fútbol. Miles de aficionados sueñan ya con acompañar a la Selección en Estados Unidos, México y Canadá. Sin embargo, detrás de esa ilusión se esconden numerosos detalles de la preparación logística que se deben tener en cuenta para no correr el riesgo de terminar viendo los partidos por televisión.
Sera el Mundial más grande de la historia. Por primera vez, el torneo reunirá a 48 selecciones en lugar de 32. Esto significa más partidos, más ciudades sedes y, sobre todo, más aficionados movilizándose al mismo tiempo. Por lo tanto, la consecuencia inmediata es evidente: la demanda de vuelos, hoteles y entradas será mucho mayor que en cualquier edición anterior.
Lo primero es la documentación. Estados Unidos, México y Canadá exigen visa para los colombianos, un trámite que no se resuelve de un día para otro. El que quiera ver a Colombia desde las tribunas debe iniciar ya mismo la gestión. Cada semana que pase jugará en contra.
Superada esa barrera, viene la batalla de los tiquetes de viaje. La experiencia indica que el precio de los vuelos se multiplica a medida que se acerca el torneo, y esta vez la demanda no será solo de hinchas colombianos: habrá de miles de aficionados de otras 47 selecciones buscando los mismos cupos aéreos. Comprar oportunamente puede significar ahorro y, sobre todo, disponibilidad.
El asunto de las entradas no es menos complejo. La Fifa informó que en un solo día recibió 1,5 millones de solicitudes de boletas de 210 países. En la lista de los que más entradas han pedido aparecen los anfitriones junto a Argentina, Colombia y Brasil. Si el aficionado no se inscribe con tiempo en el sistema oficial, difícilmente tendrá acceso a una entrada en condiciones seguras. Y no se trata solo de conseguir un tiquete de entrada: se trata de evitar la reventa y los riesgos legales que eso implica.
El Mundial no espera. Si queremos vivirlo desde las tribunas, como dice el dicho: al que madruga, Dios le ayuda. En el fútbol, como en la vida, ganan quienes toman decisiones a tiempo. La clasificación de Colombia ya es un hecho; nuestro viaje, aún no.
Tomado de https://boyaca7dias.com.co/
