Estudiantes, docentes y líderes territoriales completaron con éxito las etapas de empatizar, definir, probar y mejorar, diseñando soluciones para problemáticas reales de sus entornos.
La innovación social y tecnológica en Boyacá no tiene límites, y su epicentro está en el campo. Hoy, 1.038 participantes, pertenecientes a 60 sedes educativas rurales, avanzan en la construcción de soluciones para transformar sus territorios, gracias a la estrategia RURALAB, liderada por las secretarías TIC y Gobierno Abierto, y Educación de la Gobernación de Boyacá, Go Escuela y Peregrine Global Foundation.
Este ecosistema de innovación descentralizado cuenta con una cobertura que abarca 46 municipios, distribuidos en 13 provincias del departamento, consolidando una red integrada por 925 estudiantes, 60 docentes y 53 líderes territoriales.
Más que un proceso de formación, RURALAB impulsa el liderazgo campesino desde la base, niñas y niños que, a partir de sus realidades, están creando soluciones para sus comunidades y proyectándose como los líderes territoriales del presente y futuro en Boyacá.
La Secretaría TIC y Gobierno Abierto extiende una felicitación a cada uno de los participantes, quienes ya han completado etapas fundamentales del proceso de innovación basado en el pensamiento de diseño (Design Thinking): empatizar, definir, probar y mejorar.
Durante semanas de trabajo colaborativo, las comunidades se dedicaron a identificar necesidades y comprender a fondo los retos de sus familias, como lo ha señalado Juan Alejandro Rodríguez, fundador de Go Escuela.
“Este proceso demuestra que cuando las niñas y los niños tienen herramientas para observar su realidad y proponer soluciones, se convierten en verdaderos agentes de cambio en sus territorios”, afirmó Rodríguez.

Uno de los principales valores de RURALAB es que las niñas y los niños co-crean prototipos enfocados en desafíos reales de sus municipios, organizados en tres grandes líneas:
• Sostenibilidad y sector agropecuario: iniciativas relacionadas con el cuidado del medio ambiente, la protección de la flora y fauna, la mitigación de la contaminación hídrica, la gestión de residuos y la optimización de la agricultura y la ganadería.
• Cultura y tradición: proyectos orientados a preservar saberes ancestrales y expresiones culturales que forman parte de la identidad boyacense, como el bordado artesanal de ponchos.
• Tejido social y bienestar: propuestas enfocadas en alimentación saludable, inclusión de personas con discapacidad, bienestar de los adultos mayores, fortalecimiento de las mujeres rurales, convivencia escolar, acceso al agua potable, seguridad vial e infraestructura.
A lo largo de este proceso, los participantes comprendieron que una buena idea no siempre nace perfecta, sino que se fortalece cuando responde a las necesidades de la comunidad. Tras la creación de sus primeros prototipos, avanzaron a la etapa de prueba, en la que presentaron sus propuestas, recibieron retroalimentación de docentes, compañeros y comunidades, y analizaron qué funcionaba y qué podía mejorarse.
“Hoy, 60 sedes educativas rurales de Boyacá nos demuestran que las grandes ideas nacen en el campo. Desde la Secretaría TIC, felicito a los docentes, líderes y estudiantes de RURALAB por completar las etapas de empatizar y definir”, destacó Sandra Urrutia, secretaria TIC y de Gobierno Abierto.
“Porque las soluciones que transforman el territorio nacen aquí, en el campo de Boyacá. Nuestras niñas, niños y jóvenes campesinos son los líderes de la innovación y del futuro. ¡Qué orgullo! ¡Vamos por muy buen camino!”, concluyó.

Con cada aprendizaje, los equipos asumieron la etapa de mejora, ajustando sus diseños para garantizar un mayor impacto. Esta dinámica demuestra que innovar en el campo no implica tener todas las respuestas desde el inicio, sino contar con la capacidad de escuchar, adaptarse y trabajar en equipo.
Las grandes ideas surgen desde cualquier rincón del departamento, y hoy la niñez rural está demostrando que tiene la capacidad de liderar la transformación de sus territorios.
Próximamente se evidenciarán los resultados en las comunidades, donde estas soluciones cobrarán vida y mostrarán el impacto del talento que nace en las escuelas rurales.
(Fin / Heidy Luz Cusaria – UACP).
Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo.