La apuesta departamental reconoce las particularidades de cada municipio y fortalece las capacidades para responder desde los territorios.
La Secretaría de Salud de Boyacá desarrolló una jornada de capacitación dirigida a las direcciones locales de salud, coordinadores del Plan de Intervenciones Colectivas (PIC), profesionales de gestión de la salud pública y gerentes de las Empresas Sociales del Estado (ESE), con el propósito de fortalecer las capacidades territoriales para la implementación de las estrategias departamentales de convivencia social y salud mental.
El espacio fue presidido por la directora de Promoción y Prevención, Candy Samanta Rodríguez, y la referente departamental de Convivencia Social y Salud Mental, Ángela Cujabán. La jornada estuvo orientada a fortalecer las herramientas de los equipos municipales responsables de promover el cuidado, prevenir riesgos y acompañar las diferentes realidades de sus comunidades.
Durante el encuentro se compartieron orientaciones para fortalecer las acciones de promoción de la convivencia social, cuidado de la salud mental, prevención de riesgos y consolidación de redes de apoyo. La estrategia parte del reconocimiento de que cada territorio tiene dinámicas, necesidades, recursos y desafíos particulares que requieren respuestas acordes con su contexto.
“Cuando hablamos de convivencia social y salud mental, hablamos de personas y de la necesidad de generar capacidades en los territorios para escuchar, acompañar y actuar de manera oportuna. Lo que buscamos es que estas herramientas lleguen a las comunidades y se conviertan en acciones concretas de prevención, orientación y cuidado, teniendo en cuenta las particularidades de cada municipio”, explicó Jimena Ángulo, profesional del programa de Convivencia Social y Salud Mental.
La estrategia busca trascender los espacios institucionales y llegar a los escenarios donde transcurre la vida cotidiana, como los hogares, las instituciones educativas, los barrios, las veredas y los espacios comunitarios. En estos entornos se construyen vínculos y redes que pueden convertirse en factores protectores frente a diferentes situaciones que afectan el bienestar emocional y la convivencia.
El alcance de esta apuesta se proyecta hacia los 123 municipios de Boyacá, bajo la premisa de que fortalecer las capacidades locales permite acercar las acciones de salud mental a las necesidades de las comunidades. Esto implica que los equipos territoriales cuenten con herramientas para identificar situaciones de riesgo, brindar orientación oportuna y activar las redes de apoyo disponibles.
La articulación entre la Secretaría de Salud, las direcciones locales, las ESE, el PIC y los diferentes actores territoriales resulta fundamental para convertir las estrategias y orientaciones en acciones cercanas y humanizadas. El propósito es fortalecer la prevención antes de que las situaciones lleguen a escenarios de crisis y promover respuestas que involucren a las familias y las comunidades.
Hablar de convivencia social y salud mental también implica reconocer las diferentes etapas de la vida y las necesidades de niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y personas mayores. Cada acción preventiva, conversación y orientación puede contribuir a que una persona encuentre acompañamiento y a que las familias cuenten con mayores herramientas para afrontar las dificultades.
Con estos espacios de fortalecimiento, la Secretaría de Salud continúa consolidando capacidades en los territorios para que la promoción de la salud mental y la convivencia social hagan parte del trabajo cotidiano de los equipos municipales y lleguen de manera efectiva a las comunidades.
(Fin/Andrea Páez Restrepo – Secretaría de Salud de Boyacá – UACP).
Unidad Administrativa de Comunicaciones y Protocolo.
