Fenómeno de El Niño golpearía fuerte el bolsillo de los colombianos: estos son los precios que subirían
El fenómeno de El Niño podría encarecer alimentos y servicios públicos en Colombia, con efectos que llegarían al costo de vida y las tasas de interés.
Por: Camilo Jaimes
El mercado de los hogares colombianos podría enfrentar una nueva presión en los próximos meses: comprar alimentos podría costar más y los recibos de energía también podrían subir. Detrás de ese riesgo está el fortalecimiento del fenómeno de El Niño, que amenaza con afectar las cosechas, encarecer la generación eléctrica y complicar la reducción de la inflación en Colombia.
La preocupación está relacionada con un efecto que a veces pasa inadvertido: cuando las altas temperaturas y la falta de precipitaciones afectan los cultivos, puede disminuir la oferta de alimentos y subir el costo de producirlos. Al mismo tiempo, una reducción en los niveles de los embalses puede presionar el costo de la generación eléctrica. Ambos factores pueden trasladarse a la inflación y dificultar que el costo de vida baje.
Un análisis de Deloitte, elaborado por su equipo de Econosignal, advierte que el fortalecimiento de El Niño podría generar nuevas presiones sobre la economía colombiana durante el último trimestre del año y el inicio de 2027.
El estudio estima que El Niño podría agregar hasta 3,26 puntos porcentuales a la inflación, dependiendo de su intensidad y de cómo evolucionen sus efectos sobre la producción agropecuaria y la energía.
El escenario climático aún está sujeto a incertidumbre, pero las proyecciones citadas por Deloitte elevan la preocupación. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) calcula una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y el inicio de 2027. También estima en 75 % la posibilidad de que se convierta en el evento más intenso desde 1950.
Esto no significa que todos los productos vayan a subir de precio ni que el impacto se produzca de inmediato. La magnitud dependerá de la evolución del fenómeno, de las condiciones de cada cultivo y de la capacidad de respuesta de los productores y del sistema energético. Sin embargo, las cifras de Deloitte muestran cuáles son los principales riesgos para el bolsillo de los colombianos.
Alimentos que podrían subir de precio por El Niño
Deloitte advierte que el impacto sobre el PIB agropecuario podría ubicarse entre 0,6 y 3 puntos porcentuales, dependiendo de la intensidad del fenómeno. Entre los productos más expuestos está el café, cuya producción podría registrar reducciones de entre 0,2 y 14,6 puntos porcentuales frente a condiciones climáticas normales, según las estimaciones analizadas por la firma. La producción de alimentos perecederos y no perecederos también podría contraerse hasta 2,6 puntos porcentuales.

Deloitte recuerda que, durante episodios anteriores de El Niño, la inflación de alimentos registró incrementos cercanos al 18,9 %. Además, las investigaciones citadas en el análisis estiman que un evento fuerte podría elevar la inflación de alimentos en 4,65 % y sumar cerca de un punto porcentual a la inflación total.
La energía también podría encarecerse
El segundo frente de preocupación está en los recibos de los servicios públicos. Colombia depende ampliamente de la generación hidroeléctrica, por lo que una sequía prolongada puede reducir los niveles de los embalses y limitar la capacidad de producir electricidad a partir del agua.
Según Deloitte, las hidroeléctricas aportan entre 70 % y 85 % de la energía del Sistema Interconectado Nacional. Cuando disminuye la disponibilidad de agua, el sistema debe recurrir en mayor medida a otras fuentes de generación, entre ellas las plantas térmicas.
El costo de esta alternativa también representa un desafío. El análisis advierte que una mayor dependencia del gas importado puede encarecer la generación térmica, dado que este combustible puede resultar hasta 77 % más costoso que el producido localmente.
En ese escenario, podrían surgir nuevas presiones sobre las tarifas de electricidad y gas. Para los hogares, esto supondría un posible aumento de los gastos mensuales; para las empresas, mayores costos de operación que, dependiendo de cada actividad, también podrían trasladarse a los precios de bienes y servicios.
¿Por qué El Niño podría mantener altas las tasas de interés?
El riesgo económico va más allá de los precios de los alimentos y los servicios públicos. Si el fenómeno reduce la producción agrícola y eleva los costos de energía, también podría dificultar el descenso de la inflación en Colombia.
Esto importa porque la inflación es una de las variables que sigue el Banco de la República al tomar decisiones de política monetaria. Si los precios continúan bajo presión, el proceso para llevar la inflación a niveles más bajos podría tardar más de lo previsto y las tasas de interés podrían permanecer elevadas durante un periodo prolongado.

Deloitte advierte que la combinación de menor producción agropecuaria, mayores costos energéticos y expectativas inflacionarias persistentes podría retrasar la convergencia de la inflación hacia niveles más bajos y prolongar una política monetaria restrictiva. Esto tendría consecuencias sobre el consumo, la inversión y el crecimiento económico.
Para los ciudadanos, unas tasas de interés altas durante más tiempo pueden significar que los créditos de vivienda, consumo y otras modalidades de financiación tarden más en abaratarse. El efecto dependerá de las decisiones que tome el Banco de la República y de cómo evolucionen la inflación y las condiciones económicas; no implica que todas las tasas de crédito vayan a subir automáticamente.
Daniel Zaga, socio economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America, advirtió que el fenómeno puede afectar simultáneamente varios frentes de la economía colombiana.
“El fenómeno de El Niño representa uno de los principales riesgos macroeconómicos para Colombia en el corto plazo porque tiene la capacidad de impactar simultáneamente la producción agropecuaria, los costos de energía y la inflación. La experiencia histórica demuestra que estos choques climáticos pueden extender sus efectos sobre la actividad económica y las decisiones de política monetaria mucho más allá de la duración del propio evento climático”, concluyó el experto.
Tomado de https://www.valoraanalitik.com/
