Predios de Duitama, Tota y Paipa se convierten en los primeros beneficiados con un modelo que reconoce y respalda el trabajo de reservas naturales y sectores privados comprometidos con la protección de los ecosistemas de Boyacá.

La Corporación Autónoma Regional de Boyacá – Corpoboyacá, dio un paso decisivo en su estrategia de conservación ambiental al suscribir, junto con la organización Masbosques, los primeros Acuerdos de Conservación y Restauración con actores del territorio que desde hace años protegen bosques, páramos, lagunas y fauna nativa en distintos rincones del departamento.

Felipe Velasco, de la Fundación Montecito, Julián Barbosa, de la Reserva Natural Los Agüeros y Pedro Reyes Zambrano, de la Reserva Natural Municipal Ranchería, fueron los primeros en firmar los acuerdos, pues desde la Corporación ya se tiene el cronograma de visitas a reservas naturales, acueductos rurales y predios particulares que se han sumado a este propósito.

Para Felipe Velasco, de la Fundación Montecito, este acuerdo llega tras un proceso con altibajos, pero representa una oportunidad para fortalecer una labor que ya venían haciendo, “celebramos que la iniciativa se haya logrado consolidar y ponemos mucha fe y mucho compromiso en que funcione bien de aquí en adelante, pues abre una puerta para quienes trabajan en conservación en el territorio”.

Los compromisos adquiridos por los firmantes son claros: mantener conservados los predios, evitar su deterioro, informar oportunamente cualquier cambio que se presente por causas naturales o de otro tipo, y reportar sobre los procesos de conservación que se adelanten.

Por su parte, desde Duitama, Julián Barbosa quien lidera la Reserva Natural Los Agüeros, un predio dedicado a proteger la ronda del Río Sur y la cuenca alta de la Laguna de Pan de Azúcar. Su misión, dice que, “el trabajo de la reserva combina varios frentes; propagación de material vegetal, proyectos de conservación mediante fototrampeo, procesos de turismo con caminatas ecológicas y brigadas de emergencia para incendios de alta montaña”.

Para Pedro Reyes de la Fundación de Ecosistemas Andinos, la conservación solo es sostenible si se hace con equidad, entendiendo que cada área protegida debe convertirse en un polo de desarrollo sostenible para las comunidades que la rodean. Por eso insiste en la importancia de destinar recursos a campañas educativas y de participación que conviertan a los vecinos de las reservas en agentes activos de conservación. Su apuesta a futuro es extender las áreas protegidas mediante una planificación conjunta con el vecindario, de manera que la conservación también se traduzca en bienestar y salud para el territorio y su gente.

De la misma manera se han ido sumando otras Reservas Naturales de la Sociedad Civil en los municipios de Arcabuco y Villa de Leyva, como lo son; las Reservas llamadas Faoa de Adriana López, Fiba de Alex Rojas, Los Tucanes de Pablo Forero, Veronia de Jairo Barbosa, Pantanillo de Antonio Gamboa y La bellota de Ángela Zamudio.

Finalmente, el ingeniero Elkin Jiménez, subdirector (e) de la Subdirección de Ecosistemas y Gestión Ambiental de Corpoboyacá, explicó que estos acuerdos hacen parte de un convenio entre la Corporación y Masbosques orientado a la conservación y restauración de los territorios de la jurisdicción.

“Aunque el proceso, que se viene desarrollando desde el año pasado, nació enfocado en reservas de la sociedad civil, en el camino se identificó la necesidad de abrir la puerta a iniciativas privadas y predios rurales que también le apuesten a la conservación. Este es apenas un primer granito de arena dentro de una estrategia que continuará creciendo”, sostuvo Jiménez.

Redacción: Lorena Quintana
Fotografía: Lorena Quintana

Tomado de https://corpoboyaca.gov.co/

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